JOSÉ MANUEL CRUZ PUBLICA LA EDICIÓN ILUSTRADA DE "LA ORILLA MUERTA"

MUNDIAL 2026 (EPISODIO 26): EL PALCO DE GUILLE/LA MIRADA DE JOSÉ MANUEL: ESPAÑA - BÉLGICA 1: UN TRIUNFO AGÓNICO QUE VALE UNAS SEMIFINALES


 

1. El palco de Guille

España ya está en semifinales del Mundial 2026, pero el triunfo ante Bélgica fue mucho más que un simple resultado. Fue una prueba de madurez, paciencia y personalidad. La selección de Luis de la Fuente tuvo que superar a un rival incómodo, poderoso físicamente y muy peligroso en las transiciones, para acabar imponiendo su idea de juego hasta encontrar el premio en los minutos finales. El gol de Mikel Merino en el minuto 87 desató la euforia y confirmó que esta España también sabe sufrir cuando el talento no basta.  

Desde el inicio, España monopolizó el balón con una circulación rápida y una presión alta que dificultó la salida belga. Bélgica, consciente de la superioridad técnica española en el centro del campo, apostó por un bloque compacto, esperando el momento adecuado para lanzar a sus hombres más desequilibrantes. El partido tuvo un ritmo muy alto y apenas concedió pausas.


Arriba, dibujo que recrea el SoFi Stadium de Los Ángeles, escenario del partido España-Bélgica del Mundial 2026

 

El primer gol, obra de Fabián Ruiz, hizo justicia al dominio español. El centrocampista volvió a demostrar que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera, apareciendo entre líneas y llegando al área con determinación. Sin embargo, lejos de venirse abajo, Bélgica reaccionó con personalidad. Charles De Ketelaere encontró el empate en una acción que evidenció uno de los pocos despistes defensivos de España durante todo el encuentro.  

La segunda parte fue un auténtico ejercicio de resistencia y paciencia. España siguió insistiendo con largas posesiones, mientras Bélgica amenazaba constantemente con sus rápidas transiciones. Lamine Yamal volvió a ser un foco permanente de peligro. Aunque no marcó, desbordó una y otra vez, obligó a la defensa rival a multiplicarse y fue uno de los futbolistas más determinantes del encuentro. Su capacidad para romper líneas con apenas unos metros de espacio demuestra que, pese a su juventud, ya es uno de los grandes referentes ofensivos del equipo.   

  

Arriba, dibujos que recrean los prolegómenos del partido España-Bélgica del Mundial 2026

 

Luis de la Fuente volvió a acertar desde el banquillo. La entrada de Mikel Merino cambió el desenlace. Apenas unos minutos después de saltar al césped, aprovechó un rechace para firmar el 2-1 definitivo. No es casualidad. El centrocampista vuelve a demostrar que posee un instinto extraordinario para aparecer en los momentos decisivos, algo que ya había mostrado durante este campeonato.  

Defensivamente, España mantuvo un nivel notable. Cubarsí y Laporte controlaron bien a Lukaku durante gran parte del partido, mientras Rodri volvió a ejercer como el auténtico director de orquesta, equilibrando al equipo tanto con balón como sin él. El único lunar fue la acción del empate belga, donde faltó contundencia en la marca. 


Arriba, dibujo que recrea a Luis de la Fuente, seleccionador español, con parte de su equipo técnico en los prolegómenos del partido España-Bélgica del Mundial 2026

 

Bélgica, por su parte, merece un reconocimiento importante. Llegaba tras eliminar con autoridad a Estados Unidos y volvió a demostrar que sigue siendo una selección muy competitiva. Nunca renunció al partido, defendió con orden y aprovechó sus momentos para inquietar a España. Sin embargo, acabó pagando el enorme desgaste físico realizado durante noventa minutos.  

En conjunto, España dejó la sensación de ser un equipo completo. Domina la posesión, sabe acelerar cuando es necesario y ha desarrollado una fortaleza mental que en otros torneos echó en falta. No fue una exhibición perfecta, pero sí una victoria de equipo grande, de las que construyen campeones. 

 


Arriba, alineaciones del partido España-Bélgica del Mundial 2026

 

Valoración de España

  • Ataque: 9/10
  • Centro del campo: 9,5/10
  • Defensa: 8/10
  • Intensidad: 9/10
  • Gestión táctica: 9,5/10
  • Capacidad competitiva: 10/10

Jugadores destacados

  •  Mikel Merino (9,5/10): Entró para decidir el partido con un gol de enorme valor.
  •  Lamine Yamal (9/10): Desequilibrante durante todo el encuentro, aunque sin premio de cara al gol.
  •  Fabián Ruiz (9/10): Marcó el primer tanto y dominó el centro del campo.
  • Rodri (8,5/10): Imprescindible en la organización y el equilibrio.
  •  Unai Simón (8/10): Seguro cuando fue exigido.

Valoración de Bélgica

8/10. Plantó cara a una de las favoritas al título, compitió hasta el final y obligó a España a ofrecer una de sus mejores versiones para conseguir la clasificación. La eliminación llegó por pequeños detalles más que por inferioridad clara.  

Puntuación final del partido

España: 9,5/10
Bélgica: 8/10
Espectáculo del partido: 9/10

Fue un encuentro propio de unos cuartos de final de un Mundial: intenso, tácticamente brillante, emocionante hasta el último instante y decidido por el talento y la profundidad de banquillo de una España que llega a semifinales con la confianza intacta y la sensación de poder competir por el título.  


(Crítica escrita por: Guillermo Torres Morales.)


2. La mirada de José Manuel

Posiblemente, la eliminación de España ante Bélgica el 22 de junio de 1986 en el Mundial de México sea una de las más dolorosas que ha sufrido la selección en los campeonatos del mundo. Dolorosa por aparentemente inexplicable y porque dio la sensación de que nos condenamos antes de empezar el torneo. Empezando por esto último, llamó la atención la escasez de centrales en la convocatoria realizada por Miguel Muñoz, el seleccionador de la época. Solo llevamos a Maceda y Goicoechea. Ante la lesión de Maceda, se intentó ante la FIFA la posibilidad de llamar con el torneo ya iniciado a Mino, central del Sporting de Gijón que llegó a jugar en el Real Madrid, algo que, obviamente, no fue permitido. Ello llevó a que Ricardo Gallego (centrocampista organizador) jugara en la defensa y, ante la amonestación de Goicoechea en el partido anterior contra Dinamarca que le impedía jugar los cuartos de final, Chendo (lateral derecho) acabó siendo el central, algo que creaba una vulnerabilidad decisiva cuando el punto fuerte de los belgas era, precisamente, los remates de cabeza en el área. Así fue como llegó el gol de Ceulemans en el minuto 35 del partido. Logramos empatar poco antes de que finalizara el encuentro y, tras una prórroga sin goles, los belgas no fallaron ni un penalty (lo cual nos permitió descubrir, además, que Zubizarreta no era en absoluto un zaguero experto en atajar penas máximas) y, por parte de España, el fallo de Eloy nos condenó a volver a casa. España jugó mejor pero su dominio fue precipitado y poco eficaz y fue la selección más perjudicada por la altura del césped del Estadio Cuauhtémoc de Puebla. Hoy, cuarenta años después, el partido transcurrió, curiosamente, de modo similar al de entonces pero el equipo español ha demostrado una capacidad competitiva que ha marcado la diferencia respecto al partido de hace cuatro décadas.


Arriba, dibujo que recrea el primer gol de España, marcado por Fabián

 

Bélgica salió al terreno de juego consciente de la superioridad técnica del equipo español y, por ello, jugó a realizar (como en 1986) un ejercicio de contención sistemática que le permitiera aprovechar alguna ocasión que desequilibrara el marcador a su favor. Y España (como en 1986) dominó, pero con un punto de caos y precipitación que le impidió tomar una ventaja amplia en el resultado. Logró adelantarse en el minuto 30 con un gol de Fabián que aprovechó el rechace de Courtois a un fuerte disparo por parte de Dani Olmo. Pareció invadir entonces al equipo la sensación psicológica de que el encuentro estaba ya ganado. Por lo que el gol del empate de Ketelaere en el minuto 41 a la manera belga (avance por banda, balón al área y remate de cabeza) supuso un jarro de agua fría mayor que lo que el propio tanto significaba. Bélgica solo se había acercado una vez a la meta defendida por Unai Simón (poco más se acercaría a ella el resto del partido) y el dominio español, con algo más de calma y serenidad, debería ser suficiente para alcanzar la victoria.

 

Arriba, dibujo que recrea el gol de Bélgica en el partido

 

Pero casi nada cambió en la segunda parte, donde España seguía controlando el juego pero sin llegar a tener oportunidades claras y rotundas. Al final, fueron el cansancio físico y las lesiones musculares, provocadas muy probablemente por el titánico esfuerzo de contención realizado por el equipo belga en el sofocante calor de Los Ángeles, los que terminaron arruinando las oportunidades del equipo dirigido por Rudi García. Se tuvo que retirar, por ejemplo, De Bruyne pero el factor clave fue la lesión de Courtouis, que tuvo que abandonar el terreno de juego para ser sustituido por Lammens, el cual, en el minuto 87, no pudo atrapar un fuerte disparo de Cubarsí desde fuera del área, lo cual fue aprovechado por Mikel Merino (¿quién, si no?) para marcar el gol de la victoria española.

 

Arriba, dibujo que recrea un momento decisivo del partido: la lesión del portero belga Thibaut Courtois

 

Hay que reconocer que España fue muy superior a Bélgica y que nuestros rivales lo fiaron todo a un esfuerzo defensivo que, sin una contrapartida ofensiva claramente definida, suele ser al final estéril. Tal como sucedió ayer con Marruecos frente a Francia, un equipo que se quiere pasar los noventa (o los ciento veinte) minutos resistiendo, termina cediendo por una simple cuestión de, vamos a decir, "fatiga de materiales". Solo una forma física excepcional y un poco de suerte pueden llevar al éxito a una estrategia de ese tipo (desconcertante en gran medida en un equipo que dispone de jugadores como Doku, De Bruyne, Trossard, Lukaku, Ketelaere, Saelemaekers o Lukébakio) y lo normal es que, por una u otra vía, la misma acabe fracasando. España, así, llega a las semifinales del mundial con sus posibilidades intactas y siendo una de las selecciones más sólidas y regulares del campeonato. Se tendrá que enfrentar, sin duda, al equipo más duro y complicado, una Francia con poderío en todas sus líneas y que apenas ha mostrado debilidades en lo que llevamos de torneo. La España que fue vencedora de la Eurocopa 2024 podría vencerle (como ya lo hizo entonces). La España de hoy, con algunos jugadores (especialmente, Lamine Yamal, a pesar de su fuerza de voluntad) que no están al mismo nivel que hace dos años, necesitará dar un salto aún mayor en su rendimiento si quiere estar en la final de Nueva York. Nada es imposible porque no sería la primera vez que un mundial comienza, de verdad, precisamente en las semifinales. Es decir, que todo está por ver. Sobre todo cuando, con dos rivales tan complicados como Portugal y Bélgica, España ha sabido sufrir, sacrificarse y golpear en los momentos clave. En los dos partidos que restan, cualquier cosa puede suceder.

 

Arriba, dibujo que recrea el gol decisivo de Mikel Merino

 

VÍDEO RESUMEN DEL PARTIDO ESPAÑA-BÉLGICA DEL MUNDIAL 2026:

 

 

 

 

 

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