"LAS PALABRAS DEL DESCONOCIDO", NUEVA NOVELA DE JOSÉ MANUEL CRUZ

MUNDIAL 2026 (EPISODIO 24): LA MIRADA DE JOSÉ MANUEL: ARGENTINA 3 - EGIPTO 2: REMONTADA EN EL DESQUICIAMIENTO


 

Resulta difícil realizar una crónica o un análisis convencional del partido de octavos de final entre Argentina y Egpito del Mundial 2026. A veces, el fútbol se ejecuta fuera de la lógica y el sentido común, y este choque ha sido una de estas ocasiones. Cuando muchos de los participantes vuelvan a ver el encuentro dentro de diez años, la mayoría de ellos se preguntará: "Pero, ¿cómo pudimos actuar así a lo largo de estos noventa minutos?". Y el tema del arbitraje es algo que tampoco podemos dejar de lado en el desarrollo de los acontecimientos. Nadie comprenderá nada como tampoco nosotros tenemos claro aún lo que ha pasado o dejado de pasar. Egipto se adelantó en el marcador en el minuto 15 tras un cabezazo de Yasser Ibrahim. Falló Messi un penalty en el minuto 20. Llegando al descanso con ventaja egipcia, pudo subir un nuevo tanto a favor del equipo norteafricano en el minuto 57 pero fue anulado por una presunta falta previa (muy previa) al jugador argentino Lisandro Martínez. No obstante, Egipto volvió a marcar un gol que sí fue considerado válido en el minuto 66, estableciendo un 2-0 que parecía ya definitivo en contra de la selección austral. Pero, a partir del minuto 78, y con el empuje de Messi como protagonista, Argentina marcó tres goles en doce minutos llevándose al final una victoria completamente inesperada dado el desarrollo del encuentro. Hasta ahí, la síntesis de lo acontecido. Ahora, vamos a abordar diferentes aspectos del partido que permitan trazar una explicación clara de todo lo que ha sucedido y por qué.

 

Arriba, dibujo que recrea los prolegómenos del partido Argentina-Egipto del Mundial 2026

 

1.- El empuje y el rigor táctico de Egipto.- Tradicionalmente, se ha concedido a las selecciones africanas su gran poderío físico, su frescura en el juego y su intenso afán competitivo pero siempre se les ha objetado que su nivel técnico es inferior al de las selecciones europeas y sudamericanas y, sobre todo, una menor disciplina táctica. Me parece que esto ha cambiado ya radicalmente. Con muchos jugadores participando en ligas europeas, algunos de ellos siendo grandes estrellas de sus equipos (como el caso de Mohamed Salah en el caso de la selección egipcia), saben muy bien cómo tocar el balón, como moverlo y cómo deben desempeñarse en las distintas áreas del terreno de juego. En este Mundial 2026, nueve selecciones africanas han pasado a dieciseisavos de final (Egipto, Sudáfrica, Marruecos, Senegal, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Argelia, Ghana y Cabo Verde). Muchas de ellas han jugado excelentes partidos en las dos primeras rondas eliminatorias y Marruecos sigue viva en el torneo. Hoy, Egipto, hasta el minuto 78, Egipto ha brillado a un nivel excelente y rayano en la perfección (lo que pasó a partir de ese momento, lo comentaremos luego) y hubiera sido un dignísimo y justísimo participante de cuartos de final. Porque hay que tener en cuenta, además, que es un equipo que ya ha ganado ocho Copas de África (1957, 1959, 1986, 1998, 2006, 2008 y 2010) y, por tanto, está habituado a las citas importantes. Obviamente, hay algo que le ha faltado y que dentro de unos párrafos mencionaremos pero, tras el partido que hemos visto hoy, como los que hemos visto de Cabo Verde y RD Congo, nos llevan a concluir que falta muy poco para que sea habitual ver a países africanos en semifinales de un mundial o que, incluso, lleguen a una final. La lógica de su evolución no marca otro destino diferente. 


Arriba, Salah y Messi, estrellas de Egipto y Argentina, respectivamente.


 2.- Argentina ciclotímica y la "Messi"-dependencia.- Nos dejó perplejos Argentina en buena parte de su partido contra Cabo Verde y más perplejos nos ha dejado Argentina por sus primeros 78 minutos frente a Egipto. Hoy día, no jugar con intensidad es garantía de perder contra cualquiera (que se lo digan, por ejemplo, al Real Madrid recordándole su eliminación este año en Copa del Rey contra el Albacete) y la falta de intensidad de Argentina en la mayor parte del tiempo de esos dos partidos resulta inexplicable. Sin velocidad en el balón, en la actualidad resulta imposible descomponer a un equipo bien plantado y organizado en el campo. ¿Qué le pasa a la albiceleste?¿Quizás que Messi, por edad y por jugar una liga como la estadounidense menos exigente que cualquiera europea, no puede sostener el mismo ritmo competitivo que antaño?¿Hay cansancio acumulado entre todos los jugadores del equipo?¿Es la fatiga por la obligación permanente de triunfar?¿Es falta de motivación ante selecciones teóricamente menos importantes que les impide rendir al máximo ante equipos con escaso nombre como Cabo Verde o Egipto? Todo ello forma un cóctel que puede resultar complicado para Argentina en las próximas rondas. ¿Le motivará jugar contra Suiza? Hoy, Messi solo ha empezado a brillar al nivel acostumbrado a partir del minuto 78. ¿Eso le bastará para superar la ronda contra la selección helvética? Después de los encuentros con Cabo Verde y Egipto, las dudas sobre Argentina son mayúsculas. Es cierto que si Messi empieza a funcionar a su nivel, el equipo cambia por completo. pero, ¿puede una escuadra como Argentina fiarlo todo al desempeño de un único jugador?¿Puede buena parte de los futbolistas transmitir una cierta sensación de apatía sorprendente en un equipo que pretende ser campeón del mundo? A lo mejor, todo está por ver. Pero da la sensación de que, como mínimo, hay temor por parte de muchos a no llegar bien a una ronda de semifinales que les enfrentaría a un rival bastante duro como Inglaterra o Noruega.

 

Arriba, dibujos que recrean el gol de Egipto y el penalty fallado por Messi

 

3.- Doce minutos de locura.- A partir del minuto 78, el partido se ha deslizado por una senda loca y desquiciada en la que todo orden táctico se ha resquebrajado. Y ese es el error fatal que ha cometido Egipto. Antes, decíamos que las selecciones africanas han mejorado su calidad técnica y su disciplina táctica. Pero les queda la última asignatura por aprender que los equipos campeones saben afrontar con éxito: manejar y gestionar los partidos según sus intereses. Esa gestión y manejo es parte fundamental de la dimensión competitiva del fútbol y, sin ella, es muy difícil obtener títulos y triunfos relevantes. Tras el 2-0, Argentina no tenía otra opción que desquiciar el partido y romper toda organización táctica. Y lo ha hecho. Y Egipto se ha dejado llevar por la vorágine en vez de hacer lo que le convenía: congelar el balón y el juego y dejar que transcurrieran los minutos sin que pasara nada. Es una cuestión de experiencia. Que Egipto se vaya al ataque con el 2-2 y, en el contraataque (aunque ahora hablaremos con más detalle de este lance), solo haya dos defensores egipcios para resguardar la meta es algo loable desde el punto de vista del espectador y del espectáculo pero cualquier entrenador experto diría que lo que había que hacer en ese momento era evitar cualquier susto atrás. No me cabe la menor duda que el partido de hoy contra Argentina será una valiosa lección que muchas selecciones africanas sabrán aprovechar en próximos torneos.

 

Arriba, dibujo que recrea el segundo gol de Egipto

  

4.- El deterioro del arbitraje y la reglamentación.- No se puede hablar de este partido sin hacer mención al arbitraje realizado hoy por el colegiado francés François Letexier. El gran problema, de entrada, es que las decisiones de los árbitros sobre el terreno de juego ya no son solo esas decisiones sino las que se toman en la sala VAR y, con la incorporación de las nuevas tecnologías en el arbitraje, con la introducción de normas reglamentarias que hacen imposible no solo para el espectador común sino también para muchos profesionales del fútbol (ver este vídeo en el que habla Diego Pablo Simeone) saber cuándo hay un penalty o una falta y cuándo no la hay. Como hemos dicho antes, se anuló el que habría sido el segundo gol de Egipto porque presuntamente hubo una falta previa contra el jugador argentino Lisandro Martínez. La cuestión no es discutir si fue falta o no. El problema es que, a lo largo de la temporada, en las distintas ligas nacionales, en competiciones europeas y en este mismo mundial, ha habido centenares de lances similares, si no idénticos, y NUNCA se ha pitado falta. ¿Cuál es, entonces, el criterio?¿Hay criterio?¿Cuándo revisa el VAR las imágenes y cuándo no? Adicionalmente, antes del tercer gol de Argentina, hay dos situaciones en el área del equipo sudamericano (separadas entre ellas por el lapso de un minuto) que ofrecen dudas sobre si hubo faltas contra Egipto o no y solo se llegó a mostrar imágenes en detalle de una de ellas. ¿Cuándo hay que ofrecer una jugada desde cuatro ángulos diferentes y a cámara lenta y cuándo no? Aunque, si atendemos a directivos, árbitros y periodistas, parece que estamos en una especie de edad de oro del arbitraje en la que los fallos ya no existen, esta no es la percepción del público. El público cada vez desconfía más del sistema y esta pérdida de credibilidad no puede traer nada bueno para el desarrollo del fútbol. El partido de hoy deja tantas dudas que todo lo que pase a partir de ahora va a ser visto con lupa y la más mínima incertidumbre va a disparar aún más las sospechas que empiezan ya a existir. Cuando se introdujeron las nuevas tecnologías, la decisión desde el arbitraje fue enrevesar el reglamento para cubrirse las espaldas (es difícil no concluir que esa fue su estrategia desde un punto de vista exclusivamente corporativista y sin atender a razones de ningún otro tipo), nadie protestó (habría que analizar también por qué nadie protestó, de lo cual podríamos extraer conclusiones aún más graves) y ello está causando un daño enorme al fútbol. Lo que ha pasado hoy en este partido no sirve para restaurar la confianza. Más bien, todo lo contrario.


Arriba, dibujo que recrea la presunta falta que provocó la anulación del gol posterior de Egipto


5.- De cara al futuro.- Dos reflexiones de cara al futuro nos deja este partido según se ha desarrollado. La primera, que el papel de Messi en la selección argentina ha pasado a ser fundamental, excesivamente fundamental. ¿Qué va a suceder cuando Messi ya no esté (y es más que probable que ya no esté presente en el Mundial 2030)? Recordemos que, tras la agitada retirada de Maradona en el Mundial 1994, Argentina ya no volvió a obtener un título hasta 2022 y solo estuvo presente en la final del Mundial 2014. ¿Tendrá que afrontar el equipo argentino otra larga travesía en el desierto? La segunda, que cada vez está más cerca el momento en que el fútbol africano obtenga un gran triunfo a nivel mundial. Ya ha obtenido éxitos más que relevantes en los Juegos Olímpicos (medalla de oro para Nigeria en 1996 y Camerún en 2000) y en el Mundial Sub-20 (Ghana en 2009 y Marruecos en 2025) y no me cabe la menor duda que falta poco para lograr algo similar en el mundial absoluto. Puede ser el gran revulsivo que necesita el deporte rey para iniciar una nueva época.

 

Arriba, dibujos que recrean los tres goles de la remontada argentina

 

VÍDEO RESUMEN DEL PARTIDO ARGENTINA-EGIPTO DEL MUNDIAL 2026:

 

  

 

 

 

 

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