"LAS PALABRAS DEL DESCONOCIDO", NUEVA NOVELA DE JOSÉ MANUEL CRUZ

MUNDIAL 2026 (EPISODIO 4): EL PALCO DE GUILLE / LA MIRADA DE JOSÉ MANUEL: ESPAÑA SE ESTRELLÓ CONTRA LA MURALLA DE CABO VERDE



Hoy, y cada vez que juegue España y en los partidos de semifinales y final, habrá una doble mirada sobre cada uno de los encuentros: "El palco de Guille", de nuestro colaborador Guillermo Torres Morales, y "La mirada de José Manuel", de José Manuel Cruz, director de La dimensión súbita. Dos puntos de vista sobre los eventos de máxima expectación del Mundial 2026.

 

1. El palco de Guille

Crítica deportiva: España 0-0 Cabo Verde

El debut de España en el Mundial 2026 dejó más dudas que certezas. El empate sin goles ante una debutante como Cabo Verde no puede calificarse de otra forma que como un tropiezo importante para una selección que llegaba al torneo entre las favoritas.  

España monopolizó la posesión, pero confundió control con peligro. El equipo de Luis de la Fuente movió el balón con lentitud, sin cambios de ritmo ni profundidad suficiente para desmontar un bloque defensivo perfectamente organizado. Cabo Verde entendió desde el primer minuto cuál era su partido: líneas juntas, agresividad en los duelos y máxima concentración en el área propia. Y lo ejecutó a la perfección.  

En el plano individual, España echó de menos desequilibrio. La apuesta inicial por Gavi en posiciones adelantadas y la suplencia de jugadores más verticales redujeron la capacidad de generar ventajas. La entrada de Lamine Yamal, Nico Williams y otros revulsivos mejoró el ritmo ofensivo, pero llegó tarde y tampoco encontró la solución definitiva. 

 

Arriba, dibujo que recrea el comienzo del partido entre España y Cabo Verde en el Mundial 2026

 

El mejor futbolista del encuentro probablemente vistió la camiseta de Cabo Verde. El veterano guardameta Vozinha sostuvo a su selección con varias intervenciones decisivas y se convirtió en el símbolo de una actuación histórica para su país.  

También hay un aspecto psicológico preocupante para España. Cuando un favorito no logra marcar pronto, aparecen la ansiedad y las prisas. Los últimos minutos reflejaron precisamente eso: centros precipitados, decisiones aceleradas y poca claridad en los metros finales. Incluso Cabo Verde tuvo alguna transición peligrosa que pudo convertir el disgusto español en una derrota.  

Desde la perspectiva caboverdiana, el empate sabe a victoria. La reacción de aficionados y analistas internacionales ha sido de admiración hacia una selección que disputó su primer partido mundialista y logró neutralizar a una potencia europea.  

 

Arriba, dibujo que recrea uno de los avances infructuosos de España sobre la portería de Cabo Verde

  

Nota de los equipos

* España: 5/10. Mucho dominio, poca imaginación y nula eficacia.
* Cabo Verde: 9/10. Disciplina táctica, sacrificio colectivo y un punto histórico.

Conclusión

No es una catástrofe para España porque queda mucho Mundial, pero sí un aviso serio. Los campeonatos no los gana quien más toca el balón, sino quien transforma su superioridad en goles. Ante Cabo Verde, España tuvo el balón; Cabo Verde tuvo el plan. Y, por una tarde en Atlanta, el plan valió más que el talento.


Arriba, dibujo que recrea a Vozinha, portero de Cabo Verde, jugador más destacado del encuentro


2. La mirada de José Manuel

A la selección española, no se le dan bien los debuts mundialistas. En los últimos 48 años, he sido testigo en medio de intensas expectaciones y expectativas lanzadas a lo más alto del optimismo cómo España perdía 2-1 ante Austria en Argentina-1978, empataba 1-1 ante Honduras en España-1982, perdía 1-0 ante Brasil en México-1986, empataba agónicamente 1-1 ante Uruguay en Italia-1990 (los charrúas fallaron un penalty a favor en el último minuto del partido), empataba 2-2 con Corea del Sur en EE.UU.-1994 (aquí desperdiciamos un 2-0 a nuestro favor), perdía 3-2 contra Nigeria en Francia-1998, perdía contra Suiza 1-0 en Sudáfrica-2010, perdía 5-1 contra Países Bajos en Brasil-2014 y empataba 3-3 contra Portugal en Rusia-2018. Vista así la tendencia, nuestro empate 0-0 en nuestro primer partido en el Mundial 2026 no parece más que la reiterada continuación de una vieja tradición triste y gris que, en tiempos recientes, solo conoce las excepciones de la victoria por 3-1 sobre Eslovenia en el Mundial de Corea/Japón 2002, el 4-0 sobre Ucrania en Alemania-2006 y el 8-0 sobre Costa Rica en Qatar-2022. Queda muy lejos la victoria sobre Brasil (nuestra única victoria en partido oficial sobre la canarinha) por 3-1 en el Mundial de Italia-1934, demasiado lejos como para que recordarla genere algún efecto positivo en el presente.


Arriba, dibujo que crea una de las jugadas del encuentro España-Cabo Verde del Mundial 2026


Por supuesto, en las entrevistas posteriores al desangelado empate, técnicos y jugadores han recurrido a los tópicos más queridos para disimular un poco el pasmo. "Cuando la pelota no quiere entrar...", es, en este sentido, el latiguillo más recurrente. Y lo sigue siendo porque nadie suele recordar en medio de ninguna entrevista (supongo que para no ahondar el malestar y el desánimo) que, en realidad, la pelota no es más un que un objeto inerte, sin autonomía ni voluntad propias y que, por tanto, ni quiere ni deja de querer entrar, va hacia donde es impulsada por los pies y cabezas de los futbolistas. En este sentido, reconociendo que Cabo Verde salió al terreno de juego con un plan perfectamente diseñado (formar un muro infranqueable alrededor de la portería de Vozinha, el jugador más destacado sin duda del partido, e intentar pillar un contraataque que les diera la victoria) y que el equipo lo cumplió a rajatabla con eficacia y estajanovismo (al punto de que, casi al final del partido, casi logran hacer gol y llevarse los tres puntos), también hay que reconocer que si España hubiera jugado al nivel de como lo hizo en la Eurocopa-2024, en las UEFA Nations League 2022-2023 y 2024-2025 y en la fase clasificatoria del presente Mundial, probablemente se hubiera llevado el partido. Pero el problema es que no lo hizo.


Arriba, dibujo que recrea otro de los infructuosos ataques de España contra la portería de Cabo Verde en el Mundial 2026


Y, para explicar por qué España jugó de un modo inferior a como nos tenía acostumbrados en los últimos cuatro años, es complicado encontrar una explicación única. Podríamos recurrir a las ausencias de Lamine Yamal, Nico Williams y, tal vez, Mikel Merino, al hecho de que la selección va a ir adquiriendo su mejor forma conforme se desarrolle este larguísimo campeonato o a los méritos (que los hubo y muchos) de Cabo Verde. Pero hay ciertos aspectos del partido que nos hacen fruncir el entrecejo. No se entiende muy bien que no jugaran de partida extremos natos como Dani Olmo, Yeremi Pino o Víctor Muñoz que abrieran al máximo el terreno de juego y ayudaran a crear huecos para la entrada en el área de medios o laterales. Tampoco se comprende que se coloque a Gavi para cubrir las espaldas a Cucurella en sus subidas y casi todos los balones fueran llevados, no se sabe muy bien por qué, a la banda derecha por lo que la banda izquierda, tal como estaba configurada, carecía por completo de sentido. También produce cierto desconcierto que, ante la evidencia de que el equipo no estaba funcionando, se tardara tanto en hacer los cambios (en la emisión de TVE, una de las comentaristas, Vero Boquete, ya en el minuto 35 del partido, más o menos, estaba diciendo que esperaba que en el descanso se hicieran ajustes, por lo que veía claro que la cosa no iba por buen camino y que no esperaba nada del tiempo que quedaba hasta el fin de la primera parte). En fin, muchas dudas y pocos aspectos positivos a los cuales poder aferrarse. El único, tal vez, que la selección, aunque de forma ineficaz, no bajó los brazos en ningún momento por lo que la capacidad y voluntad de lucha parece que está presente.

 

Arriba, dibujo que recrea otra jugada del partido España-Cabo Verde en el Mundial 2026

 

Hay que reconocer que muchas selecciones que han resultado vencedoras de los mundiales no empezaron bien. Aferrémonos a ello. El partido no ha sido bueno pero tampoco hay que generar más ruido del necesario y confiar en técnicos y jugadores de cara a que detecten los problemas del partido contra Cabo Verde, los corrijan y logren que, en el próximo partido contra Arabia Saudí, ya no estén presentes. Si España termina haciendo un buen papel, nadie se acordará de este encuentro. Tras un partido como el de hoy, poco más cabe decir y esperar.

 

VÍDEO DEL RESUMEN DEL ESPAÑA-CABO VERDE DEL MUNDIAL-2026:

 

 

 

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