"LAS PALABRAS DEL DESCONOCIDO", NUEVA NOVELA DE JOSÉ MANUEL CRUZ

"VOLVER A CASA TAN TARDE" DE CELIA VIADA CASO: EXPLORACIÓN DEL TRAUMA

 

Conocimos a la cineasta Celia Viada Caso en 2020 cuando en el Festival de Cine de Gijón, celebrado online ese año, se proyectó su documental La calle del Aguauna sutil y poética revisión de la figura de la fotógrafa Benjamina Miyar (1888-1961). El pasado martes, 26 de mayo, en el Cine Albéniz de Málaga, clausurando en este curso la programación del ciclo Sala de Cineastas, dedicado a directores de corte rabiosamente independiente, tuvimos la oportunidad de ver la segunda película de esta realizadora, Volver a casa tan tarde, que gira en torno a otra mujer artista que vivió la posguerra y, en este caso, el exilio, María Luisa Elío (1926-2009), escritora y actriz, que tiene una vida tan intensa y compleja que sería difícilmente abarcable en un solo documental o biopic. Siendo consciente de ello, Celia Viada Caso articula su película en base a 10 fragmentos o historias en torno a la autora protagonista que, lejos de ser independientes, funcionan a modo de círculos concéntricos que van ayudando al espectador a configurar poco a poco el perfil vital de María Luisa Elío y van progresivamente aclarando el contenido de las primeras imágenes que vemos en el film. 

 

Celia Viada Caso (a la izqda.) en el coloquio posterior a la proyección en el Cine Albéniz de Málaga de Volver a casa tan tarde

  

Con un tono poético e introspectivo claramente conectado con el que ya tuvo La calle del AguaVolver a casa tan tarde pone la luz sobre unos pocos hechos cruciales de la biografía de María Luisa para, valga la redundancia, intentar arrojar luz y sentido a la vida completa de la escritora y actriz. Escribió Paul Bowles en El cielo protector: "... llegamos a pensar que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo, todas las cosas ocurren solo un cierto número de veces, en realidad muy pocas. ¿Cuántas veces recordarás cierta tarde de tu infancia, una tarde que es parte entrañable de tu ser que no puedes concebir siquiera tu vida sin ella? Quizá cuatro o cinco veces más. Quizá ni eso. ¿Cuántas veces más mirarás salir la luna llena? Quizá veinte. Y, sin embargo, todo parece ilimitado". La vida de María Luisa Elío y el documental de Celia Viada Caso vienen a decir casi lo contrario: hay unos pocos hechos decisivos en una vida y pueden llegar a ser recordados tantas veces hasta acabar convertidos en bucles insuperables. Se me ocurre que la mejor manera para hablar de este documental sería ir desenredando una serie de hilos de los que, a continuación, podríamos ir tirando hasta llegar al fresco completo de su biografía. Vamos a irlos exponiendo uno a uno.

 

# HILO 1: LAS DEDICATORIAS SUELEN PASAR DESAPERCIBIDAS

 

 

Miren la imagen superior. A la izquierda, pueden ver la portada de una edición de Cien años de soledad  de Gabriel García Márquez (la de Selecciones Austral, de 1984). En el centro, la primera página de la novela, tras el estudio introductorio de Joaquín Marco. A la derecha, la dedicatoria de la obra: "Para Jomi García Ascot y María Luisa Elío". Efectivamente, la María Luisa Elío de la que habla el documental Volver a casa tan tarde es una de las dos personas a las que está dedicada una de las novelas en español más leídas del siglo XX. Es decir, si pensaban que María Luisa Elío es un personaje anónimo, supongo que ya habrán empezado a cambiar de opinión. Jomi García Ascot (1927-1986) es el esposo de María Luisa, poeta, ensayista y cineasta. Jomi y María Luisa estaban perfectamente relacionados con la flor y nata de la cultura iberoamericana (evidentemente, con Gabriel García Márquez pero también con figuras tan relevantes como Octavio Paz y Álvaro Mutis) y realizaron una trascendental película, En el balcón vacío (1962), basado en un cuento de María Luisa, que es considerado el primer film realizado en México por el exilio español, que recibió el Premio de la Crítica en el Festival de Locarno y que pudo influir sutilmente en determinadas películas posteriores de Víctor Erice y Carlos Saura como El espíritu de la colmena (1973) y Cría cuervos (1976), respectivamente. Tanto el relato como la película tienen un hondo tono autobiográfico y tienen como centro dos polos fundamentales: una experiencia de infancia que marcó de por vida a la escritora y el hecho de no haber vuelto nunca a la casa (el hogar familiar) en el que esa experiencia tuvo lugar.


#HILO 2: UNA EXPERIENCIA DE INFANCIA QUE MARCÓ TODA UNA VIDA

 

Imágenes de la película En el balcón vacío de Jomi García Ascot que recrea un momento clave de la infancia de María Luisa Elío

 

Tanto en el cuento original como en la película, hay un momento que se repite y que parece significar para nuestra autora tanto un hito vital como, tal vez, un elemento simbólico de primer orden. María Luisa Elío nació y vivió sus primeros años en Pamplona. Su padre, Luis Elío, ejercía de juez municipal y, aunque pertenecía a una familia carlista de abolengo, decidió ser fiel a la República. Tras caer Navarra inmediatamente tras el alzamiento militar del lado del bando nacional, Luis Elío es detenido pero logra escapar de la comisaría, permaneciendo escondido durante tres años para evitar volver a ser capturado. Su madre, sus dos hermanas y ella permanecerán en la casa familiar hasta el final de la guerra. En dicho escenario, no sabemos si de forma imaginaria, de forma real o de forma real transformada literariamente. Estando toda la familia en casa y estando ella en su cuarto jugando con un reloj, ve a través de la ventana a alguien, se supone que opositor al alzamiento, intenta esconderse y huir de la Guardia Civil pero, al final, tras ser delatado por una vecina, su intento resulta inútil. La niña corre hacia donde están sus padres y grita: "¡La guerra ha llegado a casa!". Efectivamente, nuestra Guerra Civil significó para la familia Elío una descomunal convulsión que alteró de forma radical la que era su forma de vida. Esa imagen de la Guardia Civil deteniendo a un partidario de la República representa para ella el punto de giro fundamental y decisivo de su vida y, por ello, se convertirá en una imagen recurrente del instante en que todo se quebró, en que todo pasó a ser otra cosa, algo muy diferente, un instante del que ella nunca logró escapar durante el resto de su vida.

 

# HILO 3: UNA CASA QUE NO ES UN HOGAR


Imagen de la película En el balcón vacío de Jomi García Ascot en la que aparece María Luisa Elío


Una vez finalizada la Guerra Civil, los avatares de la familia Elío hasta llegar a México fueron múltiples y penosos. El padre intentó huir a Francia pero, debido a sus limitaciones físicas debido a tres años de encierro en condiciones lamentables (según cuenta María Luisa Elío en Voz de nadie, "tres años en un cuarto sin ventanas, tan sólo una claraboya por donde se veía la rama de un árbol. No estoy inventando, él había estado ahí en compañía de un colchón, tirado en el suelo"), no pudo andar por mucho tiempo y se tuvo que entregar a las autoridades francesas, permaneciendo en un campo de concentración hasta que se pudo encontrar en París con su familia. Esta, por su parte, había atravesado la frontera con Francia por el paso de Le Perthus y tuvieron que sufrir por tres veces el trance de escuchar la falsa noticia de la muerte del padre. Tras la reunión de toda la familia en 1940, partieron desde el puerto de El Havre hacia México. Una vez allí, sin medios, sin expectativas, sin base alguna desde la cual empezar, el padre acepta un acuerdo de doble filo (de nuevo, reproducimos las palabras de la autora: "Papá no opinaba. Papá era tan sólo dolor, un dolor con unos ojos infinitamente verdes que lloraban. Creo que papá entendía aún menos que yo"). Los líderes republicanos en el exilio le proponen darles una casa que sirva de tapadera para ocultar el denominado "tesoro del Vita", formado por los lingotes de oro, las joyas y los bienes de valor incautados por los autoridades de la República durante la Guerra Civil en casas privadas y cajas de seguridad ("Descorrí las cortinas para ver mejor. El brillo de un millón de espejos cegó mis ojos, los volví a abrir para confirmar lo que había visto: una inmensa mesa llena de brillantes me impedía mirar de frente; esmeraldas, rubíes y zafiros la desbordaban. Corrí las cortinas y salí corriendo. Las palabras “tesoro de El Vita” por primera vez tuvieron sentido"). En teoría, esos bienes debían servir para sostener económicamente al exilio hasta la caída del régimen franquista para, a raíz de ello, ser devuelto a España. El testimonio de María Luisa Elío al respecto es bastante escéptico al respecto y siembra muchísimas dudas sobre la utilización leal de los bienes incautados y deja a entender que los mismos fueron a acabar en unas pocas manos ("Se murmuraba que los restos del tesoro de El Vita ya se iban a entregar, nunca he sabido a quién, y nosotros buscaríamos un departamento donde vivir. Siempre me ha quedado en la cabeza la impresión de que los armarios de la casa que dejábamos seguían tapiados y llenos de lingotes de oro"). María Luisa Elío vivió en otras casas a lo largo de su vida pero,  para ella, el único hogar fue el de su infancia en Pamplona. Después, el exilio y la decepción posiblemente la convirtieron en una desarraigada sin anclaje ni referencias. 


# HILO 4: UN REGRESO QUE NUNCA FUE UN REGRESO

 

 Imagen de la película En el balcón vacío de Jomi García Ascot en la que aparece María Luisa Elío

 

Tras la muerte de su padre en 1968, María Luisa Elío viaja a su Pamplona natal en 1970. Nada es igual a como lo recordaba. Regresa a la casa de su infancia pero solo llega a verla desde el exterior. Así lo explica María Luisa Elío, en el mismo comienzo del relato Tiempo de llorar: "Y ahora me doy cuenta que regresar es irse. Es decir, que volver a Pamplona es irse de Pamplona. Al fin voy a volver donde las cosas no están ya. He vivido en el mundo de mi propia cabeza, el verdadero mundo quizá, y contando poco con el mundo exterior. Ahora al fin me atrevo a regresar donde la gente ha muerto. Por eso sé que regresar es irse, irme. Irme de una vida, casi de toda una vida (y sigo hablando en el orden del pensamiento), porque sé que ahora la mirada tan sólo va a servir para borrar. Lo sé, lo sabía, y en ese saber tiene una importancia total el verificar. Pamplona, tan sólo un lugar. (...) Hacía mucho frío, llovía, y en un letrero como cualquier otro decía: PAMPLONA. Pamplona. Ahora ya podía volver, y tenía la certeza, con sólo mirar el letrero, que la gente estaba muerta. Sabía que yo ya no vivía ahí, sabía de papá y mamá y sabía que no pasearía con mis hermanas. Hasta creo que sabía de mí, María Luisa, muerta también. Estaba muerta, porque yo era un yo sin nada. Me habían quitado el pasado. Ahora me quitaban el recuerdo del pasado, del que yo hacía el presente, y sin tener ninguno de los dos me era imposible pensar en el futuro."). Los exiliados, los emigrantes, los nómadas forzosos acaban por no tener hogar ni país ni comunidad. Todo les es ajeno y todo parece ausente. Su tiempo ha podido quedar clavado en un instante único y obsesivo. María Luisa Elío, desde su experiencia, compartida con muchos pero, a la vez, única y específica, deja perfectamente cristalizado el concepto en palabras tan rotas como emotivas. Décadas de fracasos y decepciones solo pueden llevarle a una conclusión tan desolada como devastadora: las circunstancias son irreversibles y, una vez que se realizan, el tiempo está indefectiblemente marcada por ellas. No hay posibilidad de revertir el pasado.

 

 José Manuel Cruz, director de La dimensión súbita, con Celia Viada Caso, directora de Volver a casa tan tarde

 

Celia Viada Caso logra expresar con su documental unos sentimientos y unas ideas potentes y relevadoras sobre nuestro pasado y sobre nuestra Historia y logra abrir multitud de caminos para proseguir nuestra búsqueda. Su película no es un punto de llegada sino un punto de partida que abre múltiples vías para seguir investigando y explorando el camino de la memoria. Volver a casa tan tarde nos refuerza la impresión que ya nos dejó La calle del Agua y nos confirma una cineasta tan sensible como lúcida. Seguiremos pendientes de ella y de su obra futura.

 

 

 

 

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