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Guille
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El pasado sábado 16 de mayo, mi compañero José López y yo, Guillermo Torres, cubrimos la 17ª edición de "La Noche en Blanco", una noche marcada por las diferentes actividades culturales en la ciudad de Málaga y, en concreto, en el centro histórico de la misma. Repartimos así las actividades en dieciocho puntos de interés y secciones de la programación.
1.- (Guillermo Torres) Casa de Hermandad de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad, en la calle Alcazabilla.- Correspondiente a un concierto de música clásica, concretamente de un cuarteto de viento. Estudiantes del Conservatorio de Música de Málaga, tocaron seis piezas instrumentales. El concierto fue dedicado a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz y las dos últimas piezas también se las dedicaron a los compositores y compositoras malagueños/as. Esas piezas fueron: El Concierto de Aranjuez del maestro Rodrigo, El vuelo del moscardón de Rimski-Kórsakov, La Primavera de Vivaldi, O Fortuna de Carmina Burana de Carl Orff, la canción Aleluya y una versión instrumental de la canción francesa Voilá.
2.- (Jose López) La Plaza de la Marina abre la "Noche en Blanco" con danza española entre tradición y modernidad.- A las 20:00 horas, la Plaza de la Marina se convirtió en el primer escenario de la ruta cultural con la que arrancó la cobertura de "La Noche en Blanco" en Málaga. El Conservatorio Superior de Danza Ángel Pericet de Málaga presentó una muestra de Danza Española en un formato abierto al público, sobre una tarima de tamaño medio situada en pleno espacio urbano, con un cartel identificativo del evento como fondo escénico. La representación se desarrolló aún con luz natural, en un contexto diurno que aportaba una lectura visual clara de los movimientos y del vestuario. Las intérpretes, vestidas con trajes verdes de inspiración flamenca —propios de la escuela bolera y la danza estilizada— destacaban especialmente por el brillo del tejido en movimiento, que captaba la luz del atardecer y reforzaba el impacto visual de la coreografía. El público, mayoritariamente familiar y de paso, se distribuyó de pie alrededor de la tarima, generando un formato de visualización abierto, sin separación física entre escena y espectadores. La asistencia se mezclaba con el tránsito habitual del centro urbano, en un ambiente accesible y espontáneo, donde la danza convivía directamente con la ciudad.
Arriba, dibujo que recrea la muestra de danza española (A partir de una foto realizada por www.ondaterral.com)
Uno de los elementos constantes durante la actuación fue el uso generalizado de dispositivos móviles para grabar el espectáculo, un comportamiento ya habitual en este tipo de eventos culturales en espacio público. En lo musical, la pieza interpretada se apoyó en Soleá de las cavilaciones, del grupo Mestiza, incluida en el álbum Quërelles, aportando un soporte sonoro de raíz contemporánea que dialogaba con la estética tradicional del baile. La impresión general del primer punto del recorrido fue la de una propuesta cultural abierta, cercana y de fácil acceso para todo tipo de público, funcionando como una introducción amable a la programación de la noche.
3.- (Guillermo Torres) Música en la Plaza de la Merced.- Se desarrolló en la plaza de la Merced, a pocos metros de de la calle Alcazabilla. Precisamente este evento también corresponde a un concierto donde jóvenes malagueñas y malagueños de entre 5 y 18 años de diferentes escolanías de Málaga y conservatorios tocaron en dicho concierto. Las canciones que tocaron son versiones de los grupos españoles La Oreja de Van Gogh, en concreto la canción Muñeca de trapo, y Mecano, con las canciones Hijo de la luna y Un año más, y música típica malagueña, incluyendo también piezas musicales de Mika. con la canción Lollipop, y Coldplay, con Viva la vida. El concierto fue un canto a la libertad para fomentar el arte musical en los diferentes barrios a nivel social por todo el mundo. También tocaron piezas de jazz homenajeando a los diferentes compositores y compositoras de este estilo musical.
4.- (Jose López) La Plaza de la Merced acoge un concierto góspel en un ambiente más disperso y de paso.- La ruta cultural de "La Noche en Blanco" en Málaga continuó a las 20:15 horas en la Plaza de la Merced, donde el Coro Hoy es Tiempo ofreció una ctuación de música góspel dentro de la programación organizada por el Área de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Málaga. A diferencia del primer punto del recorrido, el espacio presentaba un nivel de afluencia más moderado, con un público menos concentrado y una circulación constante de viandantes que atravesaban la plaza o se detenían de forma breve para escuchar parte del repertorio. La actuación, basada en piezas de góspel de fuerte carga rítmica y coral, se desarrolló en un entorno abierto en el que las voces en directo buscaban construir una experiencia colectiva de carácter emocional. Sin embargo, el flujo constante de personas marcó un ritmo más irregular de atención por parte del público. Uno de los elementos más llamativos del contexto fue la presencia de un animador que, con un estilo enérgico y cercano a la predicación escénica, trataba de implicar al público entre pieza y pieza. Este papel contribuyó a dotar de dinamismo a la actuación, aunque también pudo influir en que parte de los asistentes percibiera el espectáculo como un formato más de paso dentro del recorrido nocturno. En conjunto, la Plaza de la Merced funcionó como un punto intermedio dentro del itinerario cultural, con una propuesta musical potente en lo vocal, pero enmarcada en un ambiente menos concentrado que otros espacios de la noche.
Arriba, dibujo que recrea al coro Hoy es tiempo (A partir de una foto realizada por ondterral.com)
5.- (Jose López) El arte urbano transforma el recorrido hacia la Casa Natal de Picasso con Sinfonías Urbanas.- En el transcurso del desplazamiento desde la Plaza de la Merced hacia la Casa Natal de Picasso, la ruta de "La Noche en Blanco" en Málaga incorporó una intervención de arte urbano bajo el título Sinfonías Urbanas, una propuesta impulsada por la Asociación Kartio en colaboración con la Asociación Arrabal-AID.
Arriba, dibujo que recrea la intervención Sinfonías urbanas (A partir de una foto realizada por www.ondaterral.com)
La iniciativa, presente en la programación desde 2015, planteaba en esta edición una intervención en directo de diez murales realizados por grafiteros y grafiteras locales. Las obras, desarrolladas in situ, tomaban como eje conceptual la música, reinterpretando elementos como el ritmo, la armonía y la melodía a través del color, el trazo y la composición visual. El espacio urbano se convertía así en un proceso creativo abierto, donde el público podía observar la evolución de las piezas en tiempo real, integrando el arte dentro del propio tránsito de la ciudad durante la noche. La propuesta reforzaba la idea de la calle como escenario cultural, en el que distintas disciplinas artísticas dialogan entre sí, y donde el grafiti deja de ser un elemento estático para convertirse en una acción performativa vinculada al movimiento de la ciudad. En este punto del recorrido, la experiencia adquiría un carácter más visual y dinámico, funcionando como transición entre los espacios musicales anteriores y la llegada a uno de los enclaves culturales más emblemáticos del centro histórico.
6.- (Jose López) El Museo Casa Natal Picasso abre sus salas a “Ni musas ni modelos” en visitas en grupos reducidos.- A las 20:30 horas, la cobertura de la Noche en Blanco Málaga incorporó el acceso en formato de visitas flash a la exposición Ni musas ni modelos. Mujeres artistas en las colecciones del Museo Casa Natal Picasso, en la Casa Natal de Picasso. El acceso al espacio se realizó de manera escalonada, en grupos reducidos de aproximadamente veinte personas, con un flujo ordenado de entrada y salida que evitaba aglomeraciones y permitía una circulación constante y controlada por las salas. La visita comenzó en la denominada Sala Roja, un espacio de carácter acogedor donde se concentraban varias obras en papel y dibujo, entre ellas estudios a lápiz vinculados a la idea del taller del pintor, así como referencias a espacios como el taller de Cannes.
Arriba, dibujo que recrea un acrílico sobre cartones
abandonados que se muestra en la exposición (a partir de una foto realizada por www.ondaterral.com)
PABLO, CRECER EN EL TALLER nos habla de sus inicios en Málaga influido por la escuela malagueña de pintura. También se incluían piezas relacionadas con figuras cercanas al entorno artístico de Picasso, como Horacio Lengo, además de materiales vinculados a la tradición del desnudo académico como motivo pictórico. Entre las obras destacaban cuadernos de trabajo y estudios en tinta asociados a procesos preparatorios de obras mayores, así como referencias al universo de Las señoritas de Avignon, presentes en forma de estudios y apuntes que permiten observar el proceso creativo desde una perspectiva más íntima. En la planta superior, los visitantes incorporaban una audioguía que estructuraba el recorrido expositivo, centrado en la obra y el legado de mujeres artistas presentes en las colecciones del museo. La exposición reúne figuras como Helen Frankenthaler, María Helena Vieira da Silva, Amelia Riera, Isabel Pons, Pilar Palomer, Fina Miralles, Esther Boix, Alice Baber, Marisol Escobar, Encarni Lozano, Elena Laverón o Carmen Perujo, entre otras, configurando un relato amplio sobre su papel en la evolución del arte contemporáneo. El discurso expositivo subraya la transición desde una mirada histórica en la que estas artistas fueron frecuentemente relegadas a un segundo plano, hacia una lectura actual que reconoce su influencia directa en el cambio de paradigma cultural, tanto a nivel local como internacional. La experiencia en sala se desarrolló en un ambiente contenido y pausado, en contraste con la intensidad del espacio urbano exterior, ofreciendo un punto de reflexión dentro del itinerario cultural de la noche.
7.- (Guillermo Torres) Málaga por bandera.- A pocos metros de la calle Alcazabilla, entre Plaza de la Merced y dicha calle, correspondiente a las artes escénicas. pudimos ver una performance de unas cinco mujeres que pertenecían a una asociación de la mujer malagueña. En dicha actuación, interpretaron y realizaron una performance sobre la historia de Málaga, con el lema Dos Siglos de Esplendor, donde interpretaron, recitaron y también cantaron un poco la vida de Málaga, pasando por la Reconquista, la llegada de los Reyes Católicos a la ciudad hasta el día de hoy. También se homenajeó a artistas malagueños de la talla de Pablo Picasso, Antonio Banderas o Diana Navarro, entre otros. Haciendo una relación entre el pasado, presente y futuro de Málaga: pasado con Pablo Picasso y presente y futuro con Antonio Banderas y Diana Navarro. En la performance también hubo homenajes a la música malagueña,como por ejemplo los verdiales o las malagueñas. Una de las mujeres recitó un poema de Antonio Machado durante la performance, el famoso poema "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Y terminaron la teatralización al grito de "Málaga por Bandera".
8.- (Jose López) La Plaza del Obispo reúne a cientos de personas en torno al Ars Cello Ensemble, aunque el ruido ambiental condiciona la escucha.- El recorrido de "La Noche en Blanco" de Málaga continuó a las 21:00 horas en la Plaza del Obispo, donde la programación “Málaga: Juventud Musical”, impulsada por el Área de Cultura y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Málaga junto a la Fundación Musical de Málaga, presentó la actuación del Ars Cello Ensemble. La plaza registraba en ese momento una elevada afluencia de público, en un entorno ya plenamente incorporado al circuito principal de la noche cultural. Bajo la todavía presente luz natural del atardecer, el conjunto interpretó su repertorio desde una tarima de escasa altura, lo que dificultaba parcialmente la visibilidad para parte de los asistentes situados en las zonas más alejadas. Los músicos, sentados junto a sus violonchelos, ofrecían una escena de gran elegancia visual dentro del marco monumental de la plaza. Sin embargo, el constante bullicio ambiental y el tránsito continuo de personas terminaron condicionando parte de la experiencia sonora. La ausencia —o escasa presencia— de refuerzo mediante megafonía hacía que la música se percibiera con dificultad en determinados puntos del espacio, especialmente en una plaza con alta densidad de asistentes y fuerte ruido de fondo. La propuesta mantenía así un carácter más contemplativo y ambiental que inmersivo, en contraste con otros escenarios más preparados técnicamente dentro del recorrido. Aun así, la actuación contribuía a reforzar la diversidad musical de la programación, incorporando un registro clásico y pausado dentro de una noche marcada por la ocupación cultural del espacio urbano.
Arriba, dibujo que recrea el entorno de la actuación de Ars Cello Ensemble (a partir de una fotografía realizada por www.ondaterral.com)
9.- (Jose López) La Fundación Unicaja propone un recorrido por la evolución de la luz en la pintura barroca europea.- La ruta cultural continuó en el Centro Cultural Fundación Unicaja de Málaga, situado en la Plaza del Obispo, donde la exposición El viaje de la luz. De Guido Reni a Murillo ofrecía uno de los recorridos pictóricos más sólidos y pausados de la noche. El acceso a la exposición se realizaba mediante control de aforo, limitado a cien personas, con una entrada progresiva de visitantes conforme otros asistentes abandonaban las salas. La incorporación al recorrido se produjo en torno a las 21:09 horas, previsiblemente dentro del pase correspondiente a las 20:45, en un flujo continuo y ordenado de público. La muestra planteaba un tránsito cronológico y estilístico por distintas corrientes de la pintura europea moderna, utilizando la luz como eje narrativo y elemento vertebrador entre escuelas y autores. El recorrido comenzaba con una aproximación al barroco y al caravaggismo, introduciendo desde las primeras salas el contraste entre dramatismo lumínico y construcción escénica de la pintura religiosa y académica. Posteriormente, el itinerario avanzaba hacia el manierismo, con presencia del taller de Tintoretto —Jacopo Comin— y una evolución progresiva hacia composiciones más complejas en color y estructura.
Arriba, dibujo que recrea el cartel de entrada a la exposición (a partir de una foto realizada por
www.ondaterral.com)
En
la planta superior, el discurso expositivo se centraba en el
enfrentamiento clásico entre color y dibujo como lenguajes pictóricos.
En una de las salas destacaba especialmente una obra de Andrea Vaccaro
dedicada a Santa Teresa con la Virgen, situada al fondo de la estancia y
funcionando como punto focal del espacio. La visita continuaba con
obras de Pietro Novelli, Alonso Cano y Antonio de Pereda y
Salgado, demás de un bodegón de Frans Ykens que introducía un cambio de
ritmo visual dentro del recorrido. Entre las piezas más llamativas
aparecía también la obra de José Leonardi y su representación de una
serpiente metálica, incorporando una lectura más simbólica y detallista.
Una de las salas posteriores quedaba prácticamente dedicada a Luigi
Amidani, con especial protagonismo para El martirio de Santiago el Mayor y El martirio de San Pablo, piezas de fuerte intensidad narrativa y composición dramática.
Arriba, dibujo que recrea una sala concurrida de la exposición (a partir de una foto realizada por www.ondaterral.com)
Ya en la parte final de la exposición, la iluminación volvía a adquirir un papel central en obras como las de Salvator Rosa o El ángel de la guarda de Claudio Coello, antes de desembocar en una Inmaculada Concepción de Acisclo Antonio Palomino de Castro y Velasco y cerrar el recorrido con un Ecce Homo de Antonio Arias Fernández. En contraste con el bullicio constante del exterior, la exposición ofrecía uno de los espacios más silenciosos y contemplativos del itinerario nocturno, reforzando la idea de "La Noche en Blanco" no solo como evento urbano, sino también como oportunidad de acceso relajado a propuestas museísticas de mayor profundidad artística.
Nota final del recorrido: Como nota anecdótica dentro del propio desarrollo del evento, ya en el entorno del Centro Cultural Fundación Unicaja de Málaga, tuvo lugar una escena que escapaba al guion expositivo de la noche, pero que encajaba plenamente en su atmósfera general. Una de las participantes posiblemente vinculada a alguna de las actuaciones musicales desarrolladas en la Plaza del Obispo en fases anteriores o posteriores de la programación— ascendió a la monumental escalinata de acceso del edificio para realizarse una fotografía. Lo hizo ataviada con un vestido blanco y portando un violín, enmarcada por la arquitectura del acceso y el tratamiento ornamental del espacio superior. El conjunto arquitectónico, con su escalinata de carácter solemne y la presencia decorativa del techo pintado en el vestíbulo superior, reforzaba el contraste entre la formalidad del edificio y la espontaneidad de la escena. El resultado fue una imagen casi autónoma dentro del recorrido: un “evento dentro del evento”, en el que la propia dinámica de "La Noche en Blanco" generaba momentos que no pertenecían a una programación explícita, pero que formaban parte natural de su lenguaje urbano y cultural.
Arriba, dibujo que recrea a la chica con violín (a partir de una fotografía realizada por
www.ondaterral.com)
VÍDEO CON IMÁGENES DE "LA NOCHE EN BLANCO 2026" EN MÁLAGA
10.- (Guillermo Torres) Arte callejero con mucho swing.- En el entorno de El Muelle 1, pudimos contemplar otro tipo de arte, el “arte callejero", donde los hermanos Pablo Cruz y Natalia Cruz pintaron cuadros a lo largo del primer tramo del Muelle 1. Con obras de diferentes artistas malagueños muy famosos, desde Pablo Ruíz Picasso hasta Antonio Banderas, María Peláez, Diana Navarro, entre otros. Al mismo tiempo que bailaban al ritmo del swing. Así pues, desde aquí dar la enhorabuena a la organización, por programar e incluir eventos como este. Y a los hermanos Cruz, por su valentía al apostar por este tipo de arte, nunca visto antes y que es súper original y moderno, donde se mezclan diferentes tipos de arte, como la pintura o el baile y atrae sobre todo a la gente joven, que es lo más bonito de actividades como esta.
11.- (Jose López) El Centre Pompidou Málaga recorre la abstracción europea en torno al gesto y la materia.- La ruta de "La Noche en Blanco" de Málaga continuó en el Centre Pompidou Málaga, donde el equipo de mediación del centro organizó visitas breves en torno a la exposición El gesto y la materia, en un formato dinámico de recorrido guiado.
En la imagen, acceso al Centre Pompidou Málaga
El itinerario comenzaba con una introducción cronológica encabezada por una obra de Simon Hantaï, que servía como punto de partida para contextualizar el discurso expositivo centrado en la evolución de la pintura abstracta y el papel del gesto como elemento constructivo. La primera sala estaba dedicada al concepto de “Un arte otro”, formulado por el crítico Michel Tapié, con obras de Georges Mathieu, Wols y Jean Fautrier, en un conjunto marcado por la expresividad gestual y la materia pictórica como lenguaje principal. El recorrido avanzaba hacia una sección centrada en los intercambios transatlánticos, donde se establecía un diálogo entre la abstracción europea y estadounidense a través de obras de Joan Mitchell o Jackson Pollock, junto a François Arnal y Sam Francis. En la siguiente sala, bajo el eje "El negro es un color" —título que remite a una exposición presentada en la Galerie Maeght en 1946— se reunían obras de Antonio Saura, Gérard Schneider, Hans Hartung y Pierre Soulages. Esta sección articula un conjunto de artistas abstractos que recurren a la sobriedad, la densidad y la solemnidad del negro como elemento estructural y expresivo de la pintura. El itinerario continuaba con una sección dedicada al diálogo entre Asia y Occidente, en la que, pese a la fuerte atracción que ejercían los Estados Unidos sobre los jóvenes artistas japoneses, muchos de ellos optaron por París como destino en la década de 1950. En este contexto, autores como Toshimitsu Imai o Keiji Sato desarrollaron una abstracción centrada en el trabajo sobre la superficie pictórica, buscando evocar la naturaleza en su dimensión más telúrica.
Arriba, imagen de la exposición El gesto y la materia en el Centre Pompidou Málaga
La última sala del recorrido reunía piezas de difusión europea contemporánea, con obras de Tadeusz Kantor, Afro Basaldella, Manolo Millares, Michel Parmentier o Judit Reigl. El conjunto de la visita ofrecía una lectura estructurada de la abstracción cerrando un itinerario centrado en la evolución del gesto pictórico como lenguaje internacional del siglo XX, en un formato ágil de mediación que permitía al visitante recorrer distintas corrientes artísticas en secuencia continua.
12.- (Jose López) El Centre Pompidou Málaga propone “aprender a ver y sentir la vida” en un recorrido por la mirada contemporánea en To open eyes.- La visita dentro del Centre Pompidou Málaga, en el marco de "La Noche en Blanco", continuaba con la exposición To open eyes. Miradas de artista, presentada como un recorrido libre por los grandes movimientos y rupturas del arte de los siglos XX y XXI hasta la contemporaneidad.
Arriba, imagen de la exposición To open eyes
En la entrada, un gran panel de fondo verde cian oscuro con tipografía blanca recibía al visitante con una cita de Josef Albers: “Aprender a ver y sentir la vida”. El texto, atribuido al artista y docente alemán, insistía en la idea de que el arte es inseparable de la vida y en la necesidad de “abrir los ojos” como ejercicio de percepción activa. Bajo esta premisa, la exposición se plantea como un viaje panorámico, abierto y no exhaustivo por distintas transformaciones de la mirada artística contemporánea, que replantean la propia idea de obra de arte.
La primera sección, titulada ICONOS, reúne obras en su mayoría abstractas o conceptuales. En este núcleo inicial se incluyen piezas de Josef Albers, con su serie Homage to the Square, junto a La pala de nieve de Marcel Duchamp, estableciendo un diálogo entre la investigación del color y la transformación del objeto cotidiano en concepto artístico. El recorrido continúa con la obra de Vera Molnár, procedente de Budapest, OTTWW, realizada mediante clavos e hilo negro. La pieza genera una estructura visual de repetición y variación que asemeja una linea sísmica hecha con letras W. La siguiente sala incluye obras de Paul Klee, con Pfeil im Garten (1929), junto a la presencia de Julie Mehretu y su obra Hineni, que preside el espacio articulando estratos geográficos, manteniendo la exploración de la materia y la forma como ejes del discurso expositivo. A continuación, la sala GESTOS / HUELLAS aborda el cuerpo a través del prisma del gesto y la performance. El espacio plantea una lectura del expresionismo abstracto como corriente asociada al compromiso físico del artista con la obra, tradicionalmente vinculado a figuras como Jackson Pollock.
Arriba, imagen de la exposición To open eyes
En este contexto se presentan esculturas de aros de Alice Anderson (Floorboards Data), superpuestos en una composición de gran complejidad visual. junto a obras de Ghada Amer y fotografías de Joshua Neustein, configurando un conjunto en el que el gesto se convierte en registro, huella o trazo material. Otra de las salas introduce referencias más corporales e íntimas, con obras de Rosemarie Castoro —incluyendo su aproximación al vello axilar como motivo artístico— junto a piezas de Marcelle Loubchansky y una obra de Jackson Pollock, reforzando el diálogo entre cuerpo, gesto y expresionismo. El recorrido culmina con obras de Yves Klein y la escultura L’ouragane de Germaine Richier, cerrando la exposición con un contraste entre lo inmaterial, lo performativo y la presencia escultórica. El conjunto de la visita propone así una lectura amplia de la relación entre mirada, cuerpo y gesto en el arte contemporáneo, articulada como un itinerario en el que la percepción del espectador se convierte en parte activa del discurso expositivo.
13.- (Jose López) El MUCAC La Coracha traza un recorrido por el arte español del siglo XX entre exilio, geometría y contracultura.- La ruta de "La Noche en Blanco" en Málaga continuó en el MUCAC La Coracha, en el Espacio 3 del Paseo de Reding, donde se desarrolla la exposición de Ayer. colección 1940–1990, un itinerario articulado en distintos núcleos temáticos que recorren la evolución del arte español de posguerra hasta las prácticas contemporáneas.
Arriba, dibujo que recrea la entrada al MUCAC Málaga (a partir de una fotografía realizada por www.ondaterral.com)
El recorrido se iniciaba con una sección dedicada al exilio y el surrealismo, con obras de José Caballero, Ángel Planells y el canario Felo Monzón, que plantean un primer bloque marcado por la fragmentación estética y la deriva del lenguaje surrealista en el contexto español. A continuación, la exposición avanzaba hacia el realismo academicista y la posguerra, con obras de Juan Soriano, Félix Revello de Toro y Francisco Hernández, en un conjunto que refleja la persistencia de lenguajes figurativos en un contexto de reconstrucción cultural. El itinerario continuaba con la denominada generación de los años 50 en Málaga, donde se presentaban obras de Virgilio Galán, Carmen Laffón y Manuel Barbadillo, evidenciando la progresiva apertura hacia nuevas formas de modernidad artística en el ámbito andaluz. Uno de los bloques centrales estaba dedicado al arte y el compromiso social, con obras de Gabriel Alberca, Eugenio Chicano y Manuel Garvayo, junto a la escultura Opus 42. Estela: Alma de árbol de Miguel Berrocal, en una línea que vincula creación artística y reflexión política o social. La visita avanzaba hacia el apartado de arte y geometría en España, con obras de Monika Buch, Jorge Lindell, Águeda de la Pisa, Jane Millares Sall y Pepe Bornoy, junto a la escultura Jardín de texturas de Luis Lugán, configurando un núcleo centrado en la abstracción geométrica y la experimentación formal.
En la planta superior, el recorrido se abría a los nuevos lenguajes y prácticas contemporáneas, con obras de Pepe Espaliú, Eloísa Sanz, Joaquín de Molina y Chema Lumbreras, además de la pieza fotográfica de Pablo Pérez-Minguez sobre papel Pedro Drag y la de Miguel Trillo (Alaska y los Pegamoides) y la escultura de Juan Muñoz Seis figuras en el balcón, en un bloque donde conviven fotografía, escultura conceptual y prácticas performativas. El itinerario culminaba en el espacio dedicado al arte oficial y la contracultura en los años ochenta, con obras de José Manuel Broto, José María Sicilia, Miquel Barceló —incluida su intervención escultórica en hierro en el suelo—, junto al Colectivo Palmo, Alfonso Serrano, Stefan von Reiswitz, Dámaso Ruano y Pepa Caballero, configurando un cierre que pone en diálogo institucionalización artística y prácticas de resistencia estética. El conjunto de la exposición propone una lectura amplia y estructurada del arte español entre 1940 y 1990, articulando tensiones entre tradición, ruptura, compromiso social y experimentación formal, en un recorrido que sintetiza varias décadas de transformación cultural.
14.- (Jose López) Cierre del recorrido en el MUCAC con verdiales como expresión viva del folclore malagueño.- La visita al MUCAC La Coracha, dentro de la programación de "La Noche en Blanco", concluyó con una intervención musical que trasladó el eje del recorrido desde la exposición al espacio vivo del edificio. Al término del itinerario expositivo, un grupo de pandas de verdiales recorrió las escaleras del inmueble hasta alcanzar la sala donde se encontraban los visitantes, transformando progresivamente el espacio museístico en un entorno festivo y participativo.
Arriba, imagen con una de las pandas de verdiales que actuaron en el MUCAC
La actuación reunió a dos formaciones que representan la diversidad de este patrimonio musical malagueño: la Panda Jotrón y Lomillas, del estilo Montes, y la Panda Raíces de Málaga, del estilo Comares. Ambas agrupaciones, fundadas en 1992 y 1998 respectivamente, mantienen una trayectoria consolidada en la preservación y difusión de los verdiales, una de las expresiones más representativas del folclore local. La intervención combinó cante, toque y baile, en un formato itinerante que permitió a los músicos integrarse físicamente en el recorrido del público. La subida por las escaleras hasta el interior del espacio generó un efecto de continuidad entre exposición y celebración, difuminando la frontera entre museo y escenario. Con una larga trayectoria en concursos y festivales, ambas pandas aportaron una dimensión festiva y comunitaria al cierre de la visita, consolidando uno de los momentos más reconociblemente identitarios de la noche cultural malagueña dentro del recorrido.
15.- (Guillermo Torres) También en el Muelle 1 pudimos asistir a la exposición del Centro Pompidou, homenajeando a la cultura japonesa.- Pudimos ver toda la cultura japonesa de ayer y de hoy, desde los principios hasta el día de hoy, destacando la paleta de colores, los colores cálidos y oscuros para darle cierto dramatismo y tensión a la obra. La obra relata el día a día la historia del pueblo de Japón, con cuadros abstractos donde dejan volar la imaginación de todo aquel que visita la exposición. Por otra parte, también destacar que gracias a esta obra nos permitió de lleno sumergirnos en la historia del pueblo japonés, pasando por todas las culturas, y haciéndonos partícipes en primera persona, siendo protagonistas de la historia de ese país, gracias al relato que nos contaban simplemente con la mirada.
16.- (Jose López) La Plaza de la Merced cierra la noche con un viaje coral entre músicas del mundo.- En este contexto, la plaza funcionaba nuevamente como escenario abierto, consolidando su papel como uno de los espacios más activos de la noche.- A las 23:00 horas, la ruta de "La Noche en Blanco" regresó a la Plaza de la Merced, uno de los principales epicentros de actividad cultural durante toda la jornada, donde se desarrollaba la propuesta musical “Música en Plaza de la Merced”. En este punto final del recorrido, el público se encontró con la actuación del Coro La Mar de Voces, acompañado por el grupo instrumental conocido como “Los Músicos del Titanic”, en una formación que ampliaba el registro sonoro hacia un repertorio de músicas populares del mundo. La propuesta se articulaba a través de un coro de interpretación colectiva, apoyado por una instrumentación diversa que incluía piano, bajo, djembé africano, flautas, panderetas y cajón flamenco, entre otros elementos, generando una textura musical híbrida y de carácter multicultural. El repertorio planteaba un recorrido por distintas tradiciones musicales con el objetivo de poner en valor la diversidad cultural y la idea de unión entre pueblos. El ambiente, ya plenamente nocturno, cerraba el itinerario con una propuesta de carácter coral y festivo, que servía como síntesis final de una jornada marcada por la ocupación cultural del espacio urbano.
17.- (Jose López) La Plaza Carmen Thyssen reivindica el papel de la mujer en el jazz y la música popular.- Hicimos también parada en la Plaza Carmen Thyssen, donde la propuesta Jazz con voz propia centraba su programación en el talento femenino dentro del jazz y la música popular contemporánea. El escenario reunía a distintas intérpretes vinculadas al ámbito musical malagueño en un formato cercano y acústico, poniendo en valor la presencia de mujeres creadoras en un género históricamente marcado por figuras masculinas. La actuación alternaba repertorio de raíz latinoamericana, bolero y estándares de jazz, construyendo un recorrido musical íntimo y elegante. Entre las interpretaciones destacó Mechita, de Sílvia Pérez Cruz, cantada por Raquel Pelayo Torres, acompañada a la guitarra por Victoria Ruiz de la Rubia —también en segundas voces— y Blanca Barranco al contrabajo. La formación interpretó posteriormente el bolero Ya no eres tú, manteniendo una línea de interpretación sobria y delicada, ampliando el registro estilístico de la actuación. El repertorio evolucionó después hacia el jazz clásico con una versión de I’ll Be Seeing You, popularizada por Billie Holiday. En la parte final del concierto se incorporaron Nadia, Gema, Blanca y Mar, alumnas vinculadas a la escuela del Centro de Arte y Música Moderna (CAMM) de la mano del Área de Derechos Sociales e Igualdad, reforzando el carácter participativo y formativo de la propuesta. El grupo interpretó el bolero Si me comprendieras, de José Antonio Méndez, seguido posteriormente por Veinte años, interpretado ya en formato reducido de tres voces. La actuación convirtió la plaza en un espacio de escucha pausada dentro del ritmo continuo de la ciudad, en una propuesta donde jazz, bolero y canción popular se entremezclaban armónicamente.
18.- (Guillermo Torres).- Y por último, y no por ello menos importante, cubrimos el último evento de la 17ª edición de "La Noche en Blanco", el concierto de pop-rock, incluyendo un poco de heavy metal, en el auditorio Manuel Ocón, donde se versionaron por parte de Fulanoides canciones nacionales e internacionales de ayer y de hoy, y que fue el broche de oro, el cierre perfecto de una noche magnífica.
Arriba, imagen del concierto de Fulanoides
CONCLUSIÓN.- Como conclusión final, Málaga se volvió a volcar en una nueva edición de "La Noche en Blanco", marcada por el nombre de Málaga, por esos artistas malagueños y malagueñas que homenajearon en aquella noche. Me gustaría proponer a la organización para las próximas ediciones, desde nuestro humilde posición, llevar a cabo “el fin de semana cultural” o aumentar las horas de "La Noche en Blanco", porque simplemente con cinco horas no da tiempo material a ver y a contemplar todas las actividades culturales que hay dentro de la programación en la ciudad malacitana.
(Artículo escrito por: Guillermo Torres y José López.)
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