"LAS PALABRAS DEL DESCONOCIDO", NUEVA NOVELA DE JOSÉ MANUEL CRUZ

29º FESTIVAL DE MÁLAGA 2026 (2): RECUERDE EL ALMA DORMIDA, AVIVE EL SESO Y DESPIERTE...

 


Las películas que vimos en la tercera y cuarta jornada del 29º Festival de Málaga giraron en torno a dos ejes básicos: la memoria y la justicia, los recuerdos y la mirada crítica hacia las desigualdades sociales, la posible desmemoria y el miedo a una indiferencia real. 

 

SECCIÓN OFICIAL A CONCURSO

Neurótica anónima de Jorge Perugorría

La otrora poderosa cinematografía cubana padece en la actualidad los problemas asociados a la decadencia económica de la isla y la decrepitud del régimen castrista. Tan patente e inocultable es la situación que muchas de las películas que en los últimos años han llegado desde allí al Festival de Málaga Últimos días en La Habana (2016) de Fernando Pérez, Sergio & Serguéi (2017) de Ernesto Daranas, Los buenos demonios (2018) de Gerardo Chijona, el documental El último país (2017) de Gretel Marín– apenas han podido ocultar la gravedad de los problemas que Cuba padece y en ellas se nos ha presentado de forma absolutamente visible cómo todas las costuras del sistema económico saltaron hace mucho tiempo y no hay forma de hallar arreglo a través del sistema implantado. Indirectamente, Neurótica anónima también aborda la cuestión aunque las preocupaciones que centran el film abarcan un más amplio abanico. Basándose en una obra teatral de la mítica Mirtha Ibarra, protagonista de la película, el no menos mítico Jorge Perugorría la ha llevado a imágenes para contar la historia de la acomodadora de un cine de La Habana (actriz frustrada) que se rebela ante la decisión de la autoridad de clausurarlo debido al peligro de derrumbe que padece. Ello es la excusa para que el film transite por una combinación de fantasía y realidad en la que aparecen múltiples homenajes a títulos clásicos de la cinematografía cubana e internacional. Homenaje, por tanto, a una condición clásica del séptimo arte que parece estar perdiéndose entre la jungla de las plataformas (tal como hiciera el año pasado, aunque de un modo muy diferente, Bi Gan con Resurrección), las agudas pinceladas contra ls situación del país, trufadas del suave pero a la vez cáustico humor cubano (como ese instituto contra la neurosis que enseña cuál deber ser el comportamiento adecuado en las colas), parecen acabar simbolizándose en ese cine que hay que apuntalar sin fecha prevista de arreglo y restauración. Como una segunda o tercera dimensión a considerar, la película también hace una crítica al machismo que aún se sufre en la isla (a través de la historia de la protagonista con su marido) y casi convierten al personaje de Mirtha Ibarra en una continuidad del personaje que interpretara en Hasta cierto punto (1983) de Tomás Gutiérrez Alea. Película realizada con una más que patente insuficiencia de medios, es irregular y tiene numerosos altibajos pero la pasión cinéfila que la domina logra salvarla y dotarla de un poderoso encanto.



Jorge Perugorría y Mirtha Ibarra presentando Neurótica anónima en el 29º Festival de Málaga

 

Mil pedazos de Sergio Castro San Martín

Más allá de los nombres clásicos del cine chileno (Raúl Ruiz y Patricio Guzmán), muchos de sus nombres recientes (Pablo Larraín, Sebastián Lelio, Andrés Wood, Matías Bize...) han situado al séptimo arte de dicho país en las posiciones de más alto nivel de toda Iberoamérica. Ahora, a la Sección Oficial a Concurso del Festival de Málaga, nos llega desde allí el sexto largometraje de Sergio Castro San Martín (que ha realizado previamente dos títulos de ficción, Paseo 2009 y La mujer de barro 2015, tres documentales, Electrodomésticos. El Frío Misterio 2010–, Un día con Tortoise 2011 y El Negro 2020y dos series de televisión, Extraordinarios y La jauría), una película inspirada (que no basada, como el director precisa) en un mito urbano de su país y que, partiendo de una cotidianidad familiar fácilmente reconocible, nos acaba llevando a un territorio físico (el desierto) y mental (la soledad y la locura) absolutamente áspero y desasosegante. Construida a partir de una serie de polos opuestos que tensionan todo el film (orden inicial vs. caos posterior, sencillez formal vs. complejidad psicológica, comunicación vs. aislamiento, trauma vs. sanación), la historia admite múltiples lecturas, desde su interpretación como metáfora del ser humano actual sometido al fin de una época y del mundo tal como lo conocíamos, como visión de la desarticulación de las estructuras familiares tradicionales, como expresión de la crisis de los roles masculinos ancestrales o, yendo a cotas más profundas, como la apelación a la necesidad de volver a conectar con las fuerzas esenciales y primigenias y recuperar una visión integral del mundo que hemos perdido. Con tres grandes interpretaciones del terceto protagonista (Daniel Muñoz, Paola Giannini y Emilia Rodríguez), la imagen que cierra la película es el corolario perfecto y aterrador que actúa casi como un espejo para el espectador, que llega a pensar que cualquiera de nosotros puede caer por el desfiladero de la sinrazón si llega a darse la combinación de circunstancias más graves e inesperadas. Hemos hablado largo y tendido con Sergio Castro San Martín sobre su película y pueden acceder a la conversación a través del siguiente enlace:


CONVERSACIÓN CON SERGIO CASTRO SAN MARTÍN


SECCIÓN OFICIAL FUERA DE CONCURSO

Femení, singular (Femenino, singular) de Xavi Puebla

 
Tras el éxito de A puerta fría en el Festival de Málaga del año 2012, que se sumaba al obtenido por Bienvenidos a Farewell-Gutmann en el del 2008, catorce años ha estado Xavi Puebla sin realizar una película y, ahora, por fin vuelve con Femenino, singular, un film que demuestra una solvencia y una madurez narrativas y una convicción de estilo verdaderamente sobresalientes. Femenino, singular nos cuenta la historia de Nayeli, una inmigrante mexicana que está en España con el objetivo de conseguir dinero para poder montar con su novio un restaurante en su país de origen. Sin embargo, una circunstancia inesperada complicará todo su empeño y provocará en ella un proceso de cambio que le hará replantearse las bases sobre las que se sustenta su vida. Con una magnífica interpretación de la actriz mexicana Vico Escorcia, que da vida a la protagonista, y una sobriedad y contundencia narrativa que conecta con las concepciones cinematográficas del free cinema británico –en determinados momentos, a mí me recordó a Sabor a miel (1961) de Tony Richardson y a Cathy come home (1966), uno de los primeros trabajos de Ken Loach, realizado para la BBC– y del director cántabro Paulino Viota –que acaban reflejándose en la decidida voluntad antimelodramática del tono–, Femenino, singular es un retrato certero y demoledor de una situación en que una persona parece disfrutar de toda una serie de derechos y prerrogativas cuando, en realidad, no tiene ningún tipo de control sobre sus propias decisiones y, en consecuencia, su libertad es más meramente formal que auténticamente real. Resulta difícil no afirmar que Femenino, singular es, hasta el momento, la mejor película que hemos visto hasta ahora en los primeros días del festival.

 

De izqda. a dcha., Kasia Kapcia, Xavi Puebla y Vico Escorcia presentando Femenino, singular en el 29º Festival de Málaga

 

Los justos de Jorge A. Lara y Fer Pérez


 
Esta opera prima de Jorge A. Lara y Fer Pérez, con doce miembros del jurado encerrados en una sala decidiendo la inocencia o culpabilidad de un acusado, recuerda, inevitablemente, a Doce hombres sin piedad de Sidney Lumet. Y el tener en mente dicho clásico del cine judicial estadounidense no perjudica a Los justos sino que la beneficia porque ambas mantienen un juego de espejos que pueda dar lugar a jugosas reflexiones sobre la ética y sobre los cambios que nos ha traído cada época. En la película de 1957, todos los miembros del jurado (salvo uno) consideraban sinceramente, aunque por motivos equivocados, que el acusado era culpable pero todos ellos estaban dispuestos a cambiar su veredicto para cumplir con el que consideraban su deber. En Los justos, en cambio, todos los integrantes de otro jurado muy diferente estarán dispuestos a votar en contra de su convicción por un motivo que no desvelaremos pero que los pondrá a prueba para dilucidar su nivel de rigor moral. No crean, sin embargo, que ambas películas comparten tono dramático porque el de Los justos se acerca mucho más al de Los tramposos de Pedro Lazaga, Atraco a las tres de José María Forqué o El verdugo de Luis García Berlanga, una aproximación a esa idea de que dentro de todo español siempre hay un pícaro. Con un guion milimetrado y unos intérpretes que saben dar vida perfectamente a sus personajes (entre ellos Carmen Machi, Vito Sanz o Pilar Castro, aunque yo pienso que quien brilla a más alto nivel es Bruna Cusí), la película cumple con lo que pretende y funciona como un eficaz artefacto narrativo. Posiblemente, hay un exceso de subrayados visuales excesivamente obvios o de demasiado trazo grueso pero ello no empaña en absoluto que el espectador pueda pasar noventa minutos divertidos además de que la historia le deje en su cabeza la pregunta de qué hubiera hecho él en las mismas circunstancias que los protagonistas.



El equipo de Los justos presentando su película en el 29º Festival de Málaga

 

SECCIÓN ZONAZINE

Quase Deserto (Casi desierto) de José Eduardo Belmonte


 
Si la Sección Zonazine se caracteriza por presentar títulos con gran audacia narrativa y formal, la coproducción entre Brasil y Estados Unidos Casi desierto también tiene esas características pero acompañada de una solidez formal que la convierten en lo que podríamos calificar sin ningún tipo de exageración como una película mayor. Ambientada en el Detroit arruinado posterior a la crisis de 2008 y conviviendo con los fuertes coletazos de la pandemia de 2020, la historia dirigida por el brasileño José Eduardo Belmonte entrecruza a tres personajes principales (un argentino, un brasileño y una joven cercana al espectro autista) unidos en su huida de un hecho criminal y cruzando sus destinos con una fauna variopinta de personaje marcados por un tono crispado, decadente y delirante. Realizada con gran brillantez formal y con un guion que a mí me recordó a los que firmaron Alejandro González Iñárritu y Guillermo Arriaga en la primera etapa de la filmografía del director mexicano (el director brasileño, en el coloquio posterior a la proyección de la película, manifestó que la intención llegó a ser la de hacer parodias del género criminal al modo como lo hicieron Jim Jarmusch y Hal Hartley en los 80), Casi desierto acaba convirtiéndose en una metáfora del mundo convulso y globalizado que vivimos aunque, a contrario de lo que suele ser habitual, abre una puerta a la esperanza hacia el futuro, lo cual deja en el espectador, además de la sensación de haber visto una película muy bien filmada, muy bien interpretada y muy bien narrada, una inyección de optimismo que es hasta necesaria en los tiempos que corren. Aunque una mayor claridad expositiva en el relato hubiera ayudado a un mejor acabado y no hubiera perjudicado la calidad del film, Casi desierto es la gran favorita en llevarse el máximo galardón en esta sección del certamen.



Daniel Hendler, protagonista del film, y José Eduardo Belmonte, director, presentando Casi desierto en el 29º Festival de Málaga

 

SECCIÓN DOCUMENTALES - COMPETICIÓN

Después de las ciudades de Xacio Baño

La historia del documental español es la gran desconocida de nuestra cinematografía. Sobre todo, la de los documentales que, huyendo de los códigos convencionales, buscan caminos innovadores y disruptivos que, más allá de la definición del documental como, meramente, "retrato de la realidad", lo plantea como "exploración estética a partir de la realidad para alcanzar revelaciones de orden superior". Desde ese punto de vista, se podría trazar un largo y extenso árbol genealógico que, teniendo su raíz, tal vez, en José Val del Omar, continúa con nombres como Jacinto Esteva, Pere Portabella, José Luis Guerín, Mercedes Álvarez, Carolina Astudillo, Nuria Giménez o Lois Patiño, por mencionar solo algunas de las figuras que se me vienen de repente a la memoria. He empleado antes el término "explorar" y este es el que conviene esencialmente a Después de las ciudades de Xacio Baño, un cruce de tramas y senderos que, teniendo como centro a la ciudad de Santiago de Compostela, nos habla de las diferencias entre los viajes del pasado, las peregrinaciones de siempre y el turismo de hoy (o, dando un paso más allá, de toda la tipología de viajes que existen), del pasado y de sus ecos que nos llegan hasta el presente de forma fragmentaria y escurridiza, de las texturas escondidas e íntimas que toda ciudad esconde y que, en definitiva, convierte al espectador en un viajero o peregrino más recorriendo la película y buscando su propio sentido y explicación a un mundo que no se nos presenta compacto sino poseedor de rostros y facetas independientes unos de otros. Escuchen nuestra conversación con el director para averiguar más detalles de este documental:

 

CONVERSACIÓN CON XACIO BAÑO


Diciembre de Lucas Gallo

 
 
En el año 2020, Lucas Gallo presentó en el Festival Márgenes su documental 1982, en el cual sumergía al espectador en la cobertura que la televisión oficial argentina realizó de la Guerra de las Malvinas, desvelando con rigor implacable los mecanismos y resortes de la propaganda divulgada y de la distorsión de la realidad que la misma implicaba. Ahora, en el Festival de Málaga, presenta Diciembre, en el que el material utilizado son las grabaciones realizadas en el mes de diciembre de 2001 de los acontecimientos relacionados con el llamado "corralito". Diciembre sumerge al espectador en una experiencia inmersiva para que se ponga en la piel de quienes vivieron momentos de aguda incertidumbre, haciéndole vivir esa sensación de "inexplicabilidad" que dominó a todos aquellos que vivieron unos acontecimientos que no podían entender y que desbordaban todos los parámetros de comprensión para los cuales estaban preparados. Más allá de ese nivel que podríamos considerar "ciudadano", se va dibujando sibilinamente otro más retorcido y sinuoso que podríamos delimitar con las preguntas de: "En política, ¿qué pasa realmente cuando está pasando algo?¿Hay alguien que mueve los hilos?¿Los hechos se suceden según unas pautas lógicas y racionales o están sometidos a la teoría del caos?". La estrategia narrativa utilizada por el director demuestra una vez más toda su potencia y hace disparar nuestras reflexiones en múltiples dimensiones para llegar a la inevitable moraleja de que cualquier sistema social es lo suficientemente complejo como para que una primera visión de los hechos sirva para esclarecer todos sus términos y que, incluso, tras múltiples revisiones, es muy posible que los hechos históricos acaban siendo jeroglíficos sin solución que solo aportan más incógnitas que certezas firmes. El aparato formal de Diciembre (sin voz en off y dejando que las imágenes se expliquen, o no, por sí solas) a su discurso y convierte su visionado en una experiencia cinematográfica de primerísimo orden que se disfruta a la vez que se sufre con los padecimientos de los argentinos durante esos azarosos días. Hemos hablado con Lucas Gallo y nos ha dado muchos datos de interés sobres su nueva película.

 CONVERSACIÓN CON LUCAS GALLO

 

SECCIÓN DOCUMENTALES - PASES ESPECIALES

Back in Time! de Manuel Bellido y Sigfrid Monleón


En la década de los 60 y los 70 del pasado siglo, Torremolinos se convirtió en el centro neurálgico de un mundo alternativo al que reinaba alrededor del régimen franquista. El Pasaje Pizarro, con locales de música emblemáticos como Top Ten y El Grotto, y el Pasaje Begoña, oasis de la comunidad gay de la época, eran milagrosos paréntesis geográficos en el seno de una sociedad que se desenvolvía en parámetros sumamente conservadores e inmovilistas. Películas como Días de viejo color (1968) de Pedo Olea y El puente (1977) de Juan Antonio Bardem expresan a la perfección ese ideal de Torremolinos como símbolo de unas formas de vida muy diferentes y mucho más libres a las imperantes en la España del momento. Back in Time!, dirigida al alimón por el hasta ahora veterano periodista de Canal Sur Manuel Bellido y por el director Sigfrid Monleón, indaga en la escena musical de dicha localidad de la Costa del Sol y recoge los testimonios de los integrantes de muchos de los grupos que allí tocaron (Los Íberos, Los Silver's, Los Pekenikes, Los Soñadores, Los Rocking Boys, Los Canarios, Los Ángeles, Los Buitres, Storm, Goma...), con road managers y dueños y gestores de locales y discotecas, la dueña de la tienda de discos MI SOL y hasta con artistas plásticos (Lars Pranger y Madeleine Edberg) que se acabaron instalando en el lugar por el ambiente de libertad y creatividad que allí se vivía. Con un tono impregnado de un encantador tono melancólico, el documental se beneficia de una doble visión: la del cineasta (Sigfrid Monleón) que sabe subrayar el carácter mítico y legendario de la época y la del periodista (Manuel Bellido) que sabe situar la realidad en sus justos términos y ofrecer un retrato certero y contundente de las luces y sombras asociadas al momento. En nuestra conversación con Manuel Bellido, pueden escuchar detalles adicionales sobre este precioso documental:

 

CONVERSACIÓN CON MANUEL BELLIDO

 

Raquel Meller. Insumisa y divina de Vicky Calavia


En el coloquio posterior a la proyección de este documental, el estudioso Javier Barreiro comentó que Raquel Meller, junto a La Fornarina, Imperio Argentina, Concha Piquer y Sara Montiel forman parte del grupo de cinco artistas españolas que, históricamente, más éxito internacional han tenido. Gracias a este documental de Vicky Calavia, vamos a poder conocer la interesantísima biografía de esta artista aragonesa nacida en Tarazona que, habiendo comenzado en la época en la que el cuplé era un género menor, consiguió dignificarlo y elevarlo a la más alta categoría artística, convirtiendo cada interpretación en una auténtica mini-obra teatral que logró hipnotizar a los espectadores de ambos lados del Atlántico. Raquel Meller enamoró a los más importantes artistas de la época y hasta se convirtió en una estrella cinematográfica que, aunque con participación en no demasiados títulos, los mismos estuvieron asociados al éxito en función de la aureola mítica que rodeaba a la cantante.En definitiva, hay que dar las gracias a Vicky Calavia por lograr poner en valor a una de las figuras más importantes de la cultura popular española y que, como por desgracia es habitual en nuestro país, vive en un relativo e injusto olvido.

 

Vicky Calavia (dcha.) presentando su documental Raquel Meller. Insumisa y divina junto a La Shica (izqda.) y Javier Barreiro (centro) en el 29º Festival de Málaga

 

SECCIÓN CORTOMETRAJES DOCUMENTALES - COMPETICIÓN

Panic Show de Elena Bursztein y Axel Rosito


Panic Show muestra imágenes del concierto de rock y presentación de su libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica en el mítico Luna Park de Buenos Aires. Cada cual, en función de su ideología y de sus inclinaciones políticas, posiblemente interpretará las imágenes de modo muy diferente. Pero con independencia de ello, Panic Show sí muestra un lado muy preocupante de la política actual y es la tendencia de que el marketing político, las herramientas de propaganda y persuasión, acaben devorando el propio discurso. Y lo peor de todo es que la ciudadanía parece preferir el espectáculo y la zarabanda a un debate de ideas riguroso y bien fundamentado. Esa es la inquietante moraleja que, por encima de otras consideraciones y de preferencias de carácter individual, sí ofrece de forma contundente este sencillo pero poderoso cortometraje documental.




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