"LAS PALABRAS DEL DESCONOCIDO", NUEVA NOVELA DE JOSÉ MANUEL CRUZ

EXPOSICIÓN "INQUIETUD, LIBERTAD Y DEMOCRACIA" EN LA CASA ENCENDIDA DE MADRID: LA TRANSICIÓN COMO PERCEPCIÓN

 

Dentro del conjunto de actos y eventos que se han organizado con motivo del 50º aniversario de la muerte de Francisco Franco, en La Casa Encendida de Madrid (en Ronda de Valencia, nº 2) se celebra, entre el 16 de octubre de 2025 y el próximo 8 de marzo de 2026, la exposición Inquietud, libertad y democracia. No piensen que la muestra es una mera retrospectiva documental sobre los años de la Transición en la que podemos ver imágenes de la época a través de posters, afiches y filmaciones de esos años con sus correspondientes explicaciones en rótulos anexos. No se van a encontrar con nada de eso si deciden visitarla. Sí que veremos, a la entrada, multitud de carteles políticos y electorales de dicho momento pero solo son la antesala a una experiencia muy diferente. En realidad, Inquietud, libertad y democracia tiene más de instalación que de exposición, en la medida en que hay un conjunto de obras artísticas pero organizadas en el espacio expositivo con el fin de generar un conjunto de reacciones, emociones y pensamientos al visitante (no es menor la circunstancia de que el catálogo de la muestra tiene formato de periódico) y que este no se limite a disfrutar de las piezas seleccionadas sino que las mismas y el conjunto de materiales mostrados y su encuadre dentro del conjunto total inciten un proceso de reflexión y replanteamiento del pasado histórico inmediato. Pasado histórico inmediato de España y Portugal, en la medida en que ambos países alcanzaron la democracia en fechas similares, lo cual permite realizar contrastes y comparaciones que pueden llegar a ser muy relevantes y fructíferos.


La tarde. Campillo de Arenas (1978), fotografía de Cristina García Rodero


Efectivamente,  esta exposición cuenta como comisarios a los artistas portugueses Paulo Mendes y Sandra Vieira Jürgens y nace al amparo de la iniciativa Portugal-España. 50 años de cultura y democracia acordada en la cumbre hispano-lusa de Lanzarote de 2023 y gracias a la colaboración de Fundación Montemadrid, por parte de España, y CACE - Colección de Arte Contemporáneo del Estado, por parte de Portugal. Cada una de estas dos instituciones ha aportado piezas para la muestra y, de este modo, es posible ver obras de, entre otros, Joan Miró, Manolo Millares, Eduardo Arroyo, Antonio Saura, Cristina García Rodero, Equipo Crónica, Equipo Realidad, Antoni Tapiès, Rafael Canogar, Juan Genovês, Perejaume, Fernando Sánchez Castillo, Santiago Sierra, Paulo Mendes, José Luis Neto, Barbara Fonte, Miguel Carneiro, Antonio Areal, Anna Jermolaewa, Harun Farocki & Andrei Ujica, Paula Rego, Inês Leal, Manuel Santos Maia, Délio Jasse, Daniel Barroca, Arlindo Silva, Nuno Nunes-Ferreira, Hugo de Almeida Pinho, Nikias Skapinakis, Henrique Ruivo, Joao Abel Manta, Joao Tabarra, Leonel Moura, Priscila Fernandes, Patricia Almeida, Joaquim Rodrigo, Marcelino Vespeira, Maria Helena Vieira da Silva, Hugo Canoilas, Paulo Catrica, Pedro Cabral Santo y Pedro Infante. Tras el pasillo de entrada, que ya hemos descrito, en el que la cartelería política (española y portuguesa) ocupa un abrumador protagonismo, abriéndose paso, simbólicamente, entre las mismas el mítico cuadro de El abrazo de Juan Genovés, accedemos a un pasillo oscuro en el que, junto a otros elementos, la filmación de la performance Los encargados de Santiago Sierra sintetiza a la perfección el tránsito que ese pasillo significa: desde la superficie de la propaganda al replanteamiento de la realidad a la que los mismos remiten en la dos salas de la muestra que siguen a continuación.

 

Atardecer en la salita (1972) de Equipo Realidad

 

Cada vez que hablamos de la Transición, hablamos menos de la Transición que de lo que podríamos denominar "estado mental sobre la Transición", es decir, la forma en que percibimos, definimos y valoramos dicho proceso. No partimos de hechos objetivos, contextos, circunstancias y análisis fríos y desapasionados sino que casi empezamos con la opinión que esos años y las acciones políticas que se llevaron a cabo nos merecen. Y no es solo algo que ocurre para el caso español sino que, al abarcar esta exposición también el caso portugués, nos daremos cuenta de que es algo que también afecta al país vecino. Y poner en relación los procesos de transición español y portugués es un análisis relevante porque ambos tuvieron modos y maneras muy diferentes de llevarse a cabo. El de Portugal, fue una ruptura abrupta e inequívoca que empezó con "la Revolución de los Claveles" el 25 de abril de 1974 y el de España fue, más bien, una reforma o ruptura pactada que tuvo como hitos decisivos la aprobación de la Ley para la Reforma Política por parte de las últimas Cortes franquistas el 18 de noviembre de 1976, su ratificación por referéndum el 15 de diciembre de 1976, la celebración de las primeras elecciones democráticas el 15 de junio de 1977 y la aprobación de la Constitución por referéndum el 6 de diciembre de 1978. Es decir, en el primer caso, hubo una abrupta quiebra del orden vigente, mientras que en el segundo hubo una continuidad jurídica que estuvo sintetizada en la famosa frase de Torcuato Fernández Miranda sobre la intención "de pasar de la ley a la ley a través de la ley". Lo que resulta tan paradójico como significativo es que ambos países, al final, a pesar de diferencia tan ostensible, llegaron a puntos de destinos parecidos: ambos tienen ordenamientos constitucionales que los convierten en democracias liberales parlamentarias, ambos son miembros de la Unión Europea, ambos adoptaron el euro como moneda en sustitución de sus respectivas divisas nacionales, ambos viven en un régimen de economía de mercado con el fuerte peso del sector público que es característico del resto de países europeos y las tendencias electorales a ambos lados de la frontera siguen patrones próximos y paralelos. A pesar de todo, con independencia de la ruta, no parece que el punto de llegada pueda ser muy diferente. 


Portugueses na Europa (1995) de Joao Tabarra

 

A pesar de lo expuesto en el anterior párrafo, están más que extendidas las valoraciones críticas sobre estos años en función de la creencia de que hubieran sido posibles otras vías y otras alternativas. (Hay un momento del reciente documental Caja de resistencia –2024– de Alejandro Alvarado y Concha Barquero, el cual reconstruye los proyectos fallidos y nunca realizados del cineasta Fernando Ruiz Vergara, en el que se recoge cómo uno de ellos fue, precisamente, un documental sobre el intento del general de izquierdas Otelo Saraiva de Carvalho de acceder a la presidencia del país y se refleja su derrota electoral como el fracaso de unas aspiraciones y de la posibilidad de un sistema político y económico alternativo). Sin embargo, frente a las posturas de uno y otro signo que contemplan caminos diferentes a los transitados, cabría hacer una serie de preguntas que pueden llegar a ser, en gran medida, retóricas. ¿Hubiesen podido, acaso, sobrevivir los regímenes vigentes en España y Portugal con meros cambios cosméticos y sin su equiparación con el resto de regímenes existentes en Europa Occidental?¿Hubiese sido sensato implantar regímenes políticos y económicos como los que terminaron fracasando en la Europa del Este desde finales de los 80?¿Habría que haber aplicado una política económica como la que aplicó Mitterand bajo la denominación de "vía francesa al socialismo" y que casi provoca la bancarrota de Francia?¿O implantar un sistema intervencionista como el que los laboristas británicos establecieron en la década de los 60 y que acabó con el Reino Unido pidiendo ayuda al FMI en 1976? Por otra parte, para el caso de España, hay que tener en cuenta la debilidad de la oposición al franquismo de cara a poder imponer sus criterios. Si atendemos a los resultados del referéndum para la aprobación de la Ley de Reforma Política en diciembre de 1976, hay que recordar que las principales fuerzas de la oposición, entonces no legalizadas, como PSOE, PCE, PSP, PSUC, PTE, LCR, ORT, Movimiento Comunista, Unión Social Demócrata Española y Partido Carlista pidieron la abstención y, sin embargo, votó el 77,7% del censo y los votos afirmativos entre los votantes fue del 96,7%. Evidentemente, el marco institucional y la situación existente en los medios de comunicación no permitían que la oposición pudiera difundir libremente sus posiciones políticas pero las cifras reflejan el hecho de que las fuerzas opositoras tenían mucho menos peso e influencia en la sociedad española de los que, posteriormente, se les ha atribuido. 

 

 
 
INFLATABLES POP (2019) de Priscila Fernandes


Si muchas veces se dice que la política es "el arte de lo posible", en los procesos de transición en España y Portugal, en gran medida, se hizo lo que se pudo hacer, lo que pareció más razonable y se adoptaron las soluciones que tendían a generar, si no el mayor consenso, al menos solo las discrepancias mínimas y necesarias. Obviamente, no fue perfecto porque la política la hacen seres humanos y estos están muy alejados de la perfección ideal. Pero cabe admitir que, en aquellos momentos, sin provocar conflictos civiles de envergadura descontrolada, se implantaron sistemas políticos que posibilitaron la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos y se liquidaron dos regímenes autoritarios que ya eran completamente anacrónicos. Los defectos de los sistemas implantados, que fueron muchos, se hicieron patentes, en gran medida, por lo que se hizo a posteriori y, sobre todo, por lo que se dejó de hacer para ir eliminando dichos defectos. Pensar que, en tres o cuatro años, se podía encontrar remedio a males y problemas arraigados cuyas causas se remontaban a mucho tiempo atrás, es poco menos que creer en los milagros. Por tanto, las posibles culpas hay que buscarlas, sobre todo, en lo que sucedió en los años posteriores a los procesos de transición. Por ello, no puedo mirar sino con distanciamiento crítico las tesis de la exposición Inquietud, libertad y democracia Inquietud, libertad y democracia pero, al mismo tiempo, recomiendo la visita a la misma para ser conscientes de una corriente de opinión cuyo peso y presencia se ha incrementado claramente en el tiempo y sobre la que, por todo lo expuesto, no puedo dejar de manifestar mis claras reservas.

 

VÍDEO DE LA EXPOSICIÓN

En el siguiente vídeo, pueden ver imágenes de la muestra comentada:

 

 

 

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